alberto tinajero

La siguiente tempestad.

Por Alberto Tinajero.

La salud mental es un tema muy importante para el desarrollo del ser humano. Sin embargo, en nuestro país está estigmatizada debido al sesgo ideológico que limita su atención únicamente para los que “padecen alguna enfermedad mental”.

No hay nada más alejado de la realidad que el argumento anterior, menos cuando una pandemia que obligo al mundo entero a permanecer en casa, limitando que los niños y jóvenes tuvieran oportunidad de recibir su educación de una manera dinámica en un país donde es justamente esa área la que les queda a deber a las generaciones en su contenido para afrontar los retos del futuro.

En este sentido, pienso que se avecina una crisis que lejos de ser política o económica es social, son verdaderamente limitadas las voces que argumentan algo sobre los problemas que dejo el encierro por covid en los niños, tenemos menores de edad con problemas de lenguaje, dificultades para socializar o incluso con retraso en las habilidades matemáticas, escritura o lectura.

Me parece preocupante porque ya desde los sexenios anteriores no se priorizó la inversión en educación,tarea que ya es difícil y que no ha sido atendidas con la eficiencia que debería tener; complementando lo anterior, las limitantes en el sistema educativo, así como el limitante en el contacto social, tenemos una generación que sufre de un retraso en su desarrollo que tendrá repercusiones en el futuro.

Del mismo modo creo que la salud mental en niños, jóvenes y adultos debe ser un tema prioritario, pero no tenemos campañas enfocadas en atender estospadecimientos que limitan nuestro desarrollo o plenitud, nadie habla de estos temas en gran medida porque hoy se priorizan otras coyunturas relegando la necesidad de apoyar a todos los que necesitan ayuda emocional así como psicológica.

La próxima tormenta está a la vista, al parecer nadie considera que sea un tema relevante pero esto no minimiza el impacto que va a generar en algunos años, estamos a tiempo de corregir el rumbo prestando atención a los pequeños que requieren de seguimiento, apoyo, impulso o corrección para corregir su desempeño y mejorar su desarrollo.

Si nadie hace nada es momento de hacerlo entre todos, creo que la convicción de hacer algo es más poderosa que la simple argumentación, tenemos políticos jóvenes y viejos diestros es el arte de la dialéctica pero inexpertos cuando se trata de buscar soluciones, proponer o incluso accionar cuando los demás permanecen estáticos frente a la adversidad es lo que necesita nuestro país, un verdadero cambio se genera cuando tenemos la voluntad de actuar en unidad. Cambiar el futuro requiere accionar en el presente.