El Rey del Cash para Netflix.

Por Juan B. Ordorica.

El famoso libro de marras resultó alto en contenido de morbo. No es un trabajo periodístico, pero tampoco busca serlo. La obra de Elena Chávez es un compendio de anécdotas, la mayoría de ellas de segunda mano; sin embargo, eso no descalifica el contenido del mismo. Las historias parecen reales, al menos desde el punto de vista de quien lo narra. Muy pocas pruebas documentales están publicadas a lo largo de obra, pero, de nuevo, el documento no pretende ser un trabajo periodístico de investigación. Es simplemente el testimonio de una mujer que vivió muy de cerca la intimidad del círculo próximo a López Obrador. Esta columna es libre de spoilers. Haremos un análisis general de la obra, pero sin dar muchos detalles. Es importante que cada lector forme su criterio.

El libro tiene una alta carga ideológica. No está narrado desde la neutralidad de una observadora imparcial; por lo contrario, las anécdotas vienen repletas de sentimientos de angustia, rencor, coraje, nostalgia y decepción; precisamente, por eso, la lectura se vuelve más interesante. La persona que lea el libro con la idea de encontrar pruebas contundentes dignas de una carpeta de investigación judicial se va a decepcionar. Ahí no las encontrará. Por otro lado, el elemento subjetivo de los sentimientos humanos nos permite recrear las emociones de los personajes que vivieron de cerca los años previos a la llegada al poder de la 4t.

En la narración nos podemos encontrar los orígenes de muchos de los actuales personajes de la 4t. De la misma manera comprenderemos mejor la desaparición o exilio de otros tantos políticos que fueron aliados del ahora presidente y terminaron siendo olvidados en el camino.  Una de las partes más interesantes del libro es la forma en la que López Obrador tuvo que sortear las penurias de su familia por la falta de recursos. Eso es algo de lo que poco se había hablado. Hay, desde luego, historias al interior de la familia del presidente: desencuentros, peleas, traiciones y algunas cosas que servirá para saciar el morbo de lectores que buscan ese tipo de contenido.

En lo personal, me sorprendió conocer que López Obrador tuvo un período de tiempo que se tuvo que hacer cargo personalmente de su hijo menor por asuntos familiares. Nos deja ver una faceta poco conocida del político tabasqueño. 

Los principales operadores financieros del movimiento tetratransformador curiosamente hoy tienen puestos de primer nivel en el gobierno federal. Ariadna Montiel (protagonista del libro), Barttlet, Marcelo Ebrard y otros personajes oscuros se mantienen cerca del dinero. La autora no escatima en detalles de cómo el dinero fluía para mantener el movimiento político y los gastos familiares de López Obrador. Por cierto, el aspiracionismo odiado por el actual presidente es una constante dentro de sus seguidores (según el libro). 

Los críticos de la 4t verán en el libro la prueba contundente de la corrupción del Obradorismo. Rescatarán los conceptos de códigos de silencio cual mafiosos o de mártires que se tienen que sacrificar por su líder cumpliendo la función de corderos pascuales. La autora ha comentado que esa agrupación se comporta como secta y así queda plasmado en las anécdotas de sacrificios políticos para mantener la imagen impoluta del mesías.

En el otro lado del espejo, los fieles seguidores del presidente se quejarán de la falta de elementos de prueba que sustenten los dichos de la autora. Se les olvida que las pruebas testimoniales se aceptan en los procesos judiciales, pero tienen razón: la obra presenta muy pocas pruebas documentales. De nuevo, el escrito no es una investigación judicial periodista. Es alguien contando historias de parte de su vida como funcionaria del gobierno de la Ciudad de México y esposa del hombre más cercano a López Obrador.

En resumen: el libro puede ser una serie de Netflix sin ningún problema. El propio presidente menciona constantemente en sus mañaneras que las series de Netflix tienen alto contenido de verdad, sobre todo las que tienen que ver con gobiernos anteriores. Por lo tanto, “El Rey del Cash” cubre perfectamente los criterios presidenciales para convertirse en una historia veraz.

Hay que leer el libro como un compendio de anécdotas y nada más. La Presidencia de la Republica puede estar tranquila (por ahora). Elena Chávez no es la portadora de la bala de plata que desmantelará al actual sistema, pero la desmitificación del caudillo es un primer paso para derribar los sueños de transcendía histórica. Dice el presidente que el dinero es la mamá y el papá del diablo. El Rey del Cash nos deja ver que el diablo está muy cerca de ser su hermano. La presidencia de López Obrador es hija del dinero… y del dinero público en sobres amarillos.

¿Usted qué piensa amable lector?  ¿Quiere leer el libro, ya lo leyó o no tiene ningún interés en él?