Reforma en Materia de Justicia Laboral.

Por David Morales.

El trabajo dignifica a las personas. No hay ningún secreto para el éxito. Es el resultado de la preparación, el trabajo y aprender del fracaso. Ya lo dijeron connotadas personalidades como el intelectual Karl Marx y el ex Secretario de Estado estadounidense Colin Powell. El trabajo es una de las actividades más nobles y relevantes del ser humano, derivado del esfuerzo y la perseverancia, cualidades fundamentales para la honorabilidad de la sociedad.

Esta actividad como cualquier otra, es caracterizada por su reglamentación y consistencia en derechos y obligaciones; a raíz del paso de los años, surgen cambios en la cultura organizacional y conductas de trabajo que se suscitan con la naturalidad del tiempo; clara enseñanza nos dejó la pandemia del virus SARS-CoV-2, conocida como Covid-19, en sus cambios de cómo desarrollar la manera de trabajar a distancia.

Es por ello que, es sumamente trascendental y fundamental realizar cambios en la manera tanto de la legalidad de la actividad del trabajo, así como la vigilancia, desarrollo, derechos e impartición de justicia en aludida materia.

Dicho lo anterior, en nuestro país el 01 de mayo de 2019, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto que reformó, adicionó y derogó distintos preceptos a la Ley Federal del Trabajo, entre otras leyes relacionadas con la materia, esto a raíz de la reforma constitucional de 24 de febrero de 2017, en la que se reformó y adicionó diversas disposiciones a los artículos 107 y 123 de la Constitución Federal.

En esta columna, detallaré de manera simple y precisa, sobre que versa la implementación de la Reforma en Materia de Justicia Laboral, la cual es de suma importancia que la sociedad se encuentre enterada de ella.

El 3 de octubre de 2022, inició la tercera y última etapa de la reforma en materia del trabajo en México, al igual que la implementación del sistema penal acusatorio, la reforma en materia del trabajo se implementó de manera paulatina en la república mexicana.

Las entidades federativas de Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas, Yucatán, Ciudad de México; siendo esta, donde se encuentran concentradas las mayores relaciones de trabajo en el país, y por ende la nuestra, la sinaloense; dichos estados, a partir de la fecha mencionada con anterioridad, cambia la manera de resolver los conflictos laborales que se susciten en el vínculo laboral de trabajador y empleador. Con ello, el país en sus 32 entidades federativas, ya operan con normalidad este nuevo sistema de justicia en materia de trabajo, el cual se compone de la siguiente manera:

  • El artículo 123 constitucional que regula el Trabajo y la Previsión Social, se encuentra dividido en dos apartados A y B, donde el A regula la iniciativa privada y el B la actividad pública entre el Estado y sus trabajadores; es importante resaltar que dicha reforma opera solamente en el apartado A, el B sigue operando de la misma manera.
  • Se eliminan las Juntas Locales de Conciliación de Arbitraje, quedarán laborando únicamente los asuntos que no se han resuelto hasta el día 30 de septiembre de 2022, en los estados de la tercera etapa de implementación de la reforma.
  • Se crean e inician funciones los Centros Estatales de Conciliación Laboral, en el que se vigilará que se respeten los derechos sindicales e intereses de los trabajadores a través de procesos libres y democráticos; asimismo, serán responsables de la conciliación en conflictos individuales y colectivos de trabajo. En el caso de Sinaloa, en el ámbito local este, tendrá su sede en Ahome abarcando la zona norte, Mazatlán la zona sur y la capital Culiacán la zona centro del Estado, su domicilio será en la calle Topacio #921 esquina con boulevard Rotarismo, Colonia Bonanza Residencial.
  • De igual forma, se tiene la representación del Centro en el fuero Federal, para su respectiva jurisdicción, el que se denomina Centro Federal de Conciliación y Registro laboral, tanto para conciliación, así como para el registro de sindicatos y contratos colectivos a nivel nacional.
  • Se crean los juzgados especializados en materia laboral, adscritos a las judicaturas locales y federal; los cuales, resolverán los asuntos jurisdiccionales que no hayan logrado una conciliación en los centros mencionados en los puntos anteriores, en el ámbito local, se crearon tres juzgados para el estado en las urbes más pobladas de Sinaloa, en el caso local, la capital sinaloense atenderá los asuntos de los municipios de Navolato, Badiraguato y Culiacán, su sede se encuentra en el Palacio de Justicia del Estado de Sinaloa.
  • En el fuero Federal, el Consejo de la Judicatura Federal, implementó Tribunales Laborales Federales en asuntos individuales en el que se encuentran adscritos jueces de distrito especializados en la materia del Trabajo. La CdMx concentra el Tribunal Laboral Federal especializado en asuntos colectivos con jurisdicción para todo el país. El decimosegundo circuito judicial federal ubicado en Sinaloa, alberga dos Tribunales Laborales Federales en asuntos individuales con sede en Culiacán.

Con estos cambios, se elimina la antigua cultura de dirimir los conflictos del trabajo que llevaba más de un siglo en nuestro país, agilizando los trámites en distintas instancias, en los centros de conciliación laboral, no deberá exceder de 45 días naturales[1] el proceso, si no se llegará a un acuerdo, el asunto lo resolverán los tribunales especializados en la materia, donde es menester resaltar que al estar adscritos al poder judicial, se gozará de independencia, imparcialidad, inmediación y autonomía, principios que regulan el procedimiento, para resolver los asuntos que no podrán dilatar más de seis meses.

La implementación de la tercera y última fase del nuevo sistema de impartición de justicia en materia de trabajo tuvo un costo de 5,748[2] millones de pesos, dicho presupuesto comprende la creación, operación y representación local del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de los Tribunales Laborales Federales, así como un apoyo para que las entidades federativas crearán sus centros de conciliación y sus tribunales locales.

A modo de conclusión, ya se tiene una clara visión de cómo operará el nuevo sistema de justicia de trabajo, esperemos que la celeridad de los tiempos, así como los conflictos en materia laboral, se resuelvan con mayor eficacia, sin mayores contratiempos y con imparcialidad.


[1] Artículo 684-D de la Ley Federal del Trabajo.

[2] Estadística apreciada en los portales de internet de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.