God Bless America.

Por Adrián Espinosa.

I don’t think we need more gun control lawsJFK.

Como ya se ha hecho costumbre, la semana pasada la sociedad estadounidense sufrió otro grave choque emocional al presenciar el tiroteo masivo número 129 en lo que va del 2023, según la organización gubernamental Gun Violence Archive.

Es una pena que una sociedad tan dividida, polarizada y descompuesta como la norteamericana siga siendo presa de los estragos de la falta de regulación de armas promovida por el lobby republicano y la Asociación Nacional del Rifle. Incluso, según encuestas, aunque tradicionalmente se asocia la idea de la no-regulación al ala republicana, en misma medida un gran porcentaje de su similar demócrata apoyan la noción anti-regulatoria, haciendo el asunto mucho más complicado, pues ni siquiera existe una oposición como tal, salvo los grupos de la Sociedad Civil.

En esta ocasión los hechos sucedieron en Nashville, Tennessee, cuando una exalumna de la escuela cristiana privada Covenant Elementary de dicha ciudad identificada como Audrey Hale, de 28 años, acudió armada con dos rifle de asalto y una pistola que compró legalmente, para terminar acribillando en sangre fría a 3 niños de 9 años y 3 adultos de edad avanzada.

Según el testimonio de John Drake, jefe de la Policía Metropolitana de Nashville, la perpetradora del crimen, quien se identificaba como transgenero, estaba bajo revisión médica pues “sufría de un trastorno emocional”, según palabras de Drake. Según reportes y un cateo de la policía, Hale había trazado un mapa detallando el crimen, salidas de emergencia, vigilancia, etc, además de haber escrito un manifesto.

El atacante portaba una AR-15, que según una investigación del Washington Post, “es la arma de elección para muchos asesinos masivos pues funciona con brutal eficiencia

Según la investigación, una bala de una AR-15 puede atravesar los órganos de varias personas en segundos pues una sola bala lo suficientemente intensa puede destruir un cráneo y demolir órganos vitales. “Literalmente puede pulverizar tus huesos y destrozar tu hígado” señaló Joseph Sakran, cirujano traumatologo de profesión y superviviente de tiroteo que aboga por la prevención de la violencia armada.

El Washington Post se dio a la tarea de averiguar el efecto letal que tiene en el cuerpo humano por medio de una animación 3d de dos hipotéticos balazos al pecho – uno de una AR-15 y otro de una pistola – para explicar la severidad del daño causado por la AR-15. La segunda parte muestra la entrada y salida de balas en 2 víctimas reales, Noah Pozner de 6 años y Peter Wang, de 15, quienes fueron ultimados en tiroteos escolares. Podemos apreciar en la animación que el calibre .223 de una AR-15 es capaz de ser letal por la velocidad de la bala, que es chica y ligera. Su cartucho contiene suficiente propulsor para enviar la bala fuera del cañón a una velocidad que cruzaría seis campos de fútbol en un segundo. Luego, se compara con la pistola, la cual no tiene suficiente pólvora para igualar la velocidad del .223.

La mayor velocidad de una bala de un AR-15 causa mucho más daño después de que golpea el cuerpo y reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia de una persona. “Mientras esa bala se ralentiza, esa energia tan masiva debe de ir a algún lado, por lo que tu cuerpo literalmente se va a destrozar” asegura Babak Sarani, una autoridad en fallecimientos por asesinatos en masa. En este escenario hipotético, la bala irrumpe en la cavidad torácica. Destroza el tejido pulmonar, corta nervios y vasos y provoca una hemorragia masiva. También comienza a dar vueltas, tomando un camino caótico en el cuerpo.

El extraordinario trabajo del equipo del Washington Post, asimismo, indaga en los casos particulares de los chicos anteriormente mencionados, creando animaciones 3d para cada uno de los casos en donde se exponen las circunstancias de su asesinato y el tipo de disparo a los que fueron sujetos.

Dejando de lado el tema escabroso que cubre, la pieza informativa es excelente y lo más importante: se dignificó la memoria de las víctimas, los familiares fueron consultados previamente, no se usaron frases morbosas que apelan al amarillismo ni recursos charlatanes, todo lo leído es único y exclusivo para la información de un público estadounidense y mundial que debe de concientizarse sobre las consecuencias de la libre portación de armas.

Los padres de Peter quieren que la gente sepa la verdad”, dijo Lin Chen, sobrina y prima de Peter. “Quieren que la gente sepa sobre Peter. Quieren que la gente lo recuerde” Con este contexto, se podría decir que por lo menos es una buena noticia que los medios liberen este tipo de notas o investigaciones, pues ponen el dedo en la llaga en la magnitud del problema y los estragos que causan. Según un dato del Centers for Disease Control and Prevention, el 2020 fue el año en el que más americanos han muerto por lesiones causadas por la violencia armada, lo que incluye un número record en asesinato con arma, seguido cercanamente por un record en suicidios.

Las estadisticas que leerá a continuación son un analisis del Pew Research Center, que analizó datos del CDC. 45, 222 personas murieron de heridas relacionadas con armas en EEUU, durante 2020. El dato incluye suicidios, asesinatos y otros 3 tipos de muerte por armas no tan comunes: sin intención, aquellos que involucraron un cuerpo policial y aquellos que no pudieron ser determinados.

Lo interesante es que el asunto del suicidio suele acaparar menos atención que los asesinatos, sin embargo en 2020 el 54 % de las muertes por armas fueron suicidios (24, 292) mientras que el 43 % fueron asesinatos (19, 384), de acuerdo al CDC, los que quedan se reparten entre no intencional (535), involucramiento policial (611) y no determinado (400).

¿Qué porcentaje de TODOS los asesinatos y suicidios dentro de EEUU involucraron un arma? Casi 8 de cada 10 (79 %) asesinatos en 2020 involucraron un arma de fuego, es el porcentaje más alto desde 1968, año en que el CDC empezó a tener datos en línea. Un poco más de la mitad (53%) de todos los suicidios en 2020 involucraron un arma, un porcentaje que se ha mantenido estable en años recientes.

¿Qué hay de la división por estados? ¿Hay estados donde la violencia armada es más frecuente? La respuesta es sí. Aunque los porcentajes varían de estado a estado y de región a región, en 2020 el estado con el porcentaje más alto de fatalidades relacionadas con armas fue Mississippi (28. 6 por cada 100, 000 personas) seguido de Lousiana (26.3), Wyoming (25.9), Missouri (23.9) y Alabama (23.6). Los estados con porcentaje más bajo están mayoritariamente en el Norte: Nueva York (5.3), Rhode Island (5.1), Nueva Jersey (5.0), Massachusetts (3.7) y Hawaii (3.4).

¿Cómo se compara las muertes por armas de EEUU con otros países?

La frecuencia de este evento bélico es mucho más alta en EEUU que en otras naciones, sobretodo naciones desarrolladas. Sin embargo, sigue por debajo de la frecuencia de sus similares latinoamericanos como El Salvador, Venezuela, Guatemala, Colombia y Honduras, en ese particular orden.

Cada año mucha gente inocente es asesinada en EEUU en estos tiroteos masivos. La definición de tiroteo masivo sigue siendo debatida entre distintos sectores como el FBI o el Gun Violence Archive, delimitandolo a distintos factores como el número de víctimas o si se perpetró en un area poblada.

Mientras sea una u otra cosa, la discusión pública debe seguir tanto en los medios informativos de EEUU como en su sociedad civil. Algo debe quedar claro: estos horribles crimenes no son un problema individual, no es asunto de una persona, no se debe reducir todo al asesino, esto es un asunto colectivo, político y mientras no se le vea de esa forma, será díficil erradicar el problema.

No se trata de “lobos solitarios” ni de “incels” exclusivamente, se trata de una sociedad que abandona a sus jóvenes, ensimismada por el hedonismo y el materialismo en exceso, una sociedad enferma que, con la complicidad de los conservadores republicanos como democratas liberales, es presa fácil de las agitaciones y disrupciones de la vida moderna.