Este pasado lunes cinco de octubre, desde la capital de Omán, la ciudad de Mascate, se conmemoró el Día Mundial del Hábitat, donde representantes de diversos gobiernos, sociedades civiles y academias, se reunieron en conjunto para solicitar medidas urgentes para abordar una crisis mundial de la vivienda la cual afecta a casi 3400 millones de personas alrededor del mundo.

Ante esta situación, la directora ejecutiva de ONU-Hábitat, Anacláudia Rossbach, quien hizo acto de presencia, subrayó que “la vivienda debe tratarse como una prioridad pública, junto con la tierra y los servicios básicos”, destacando a su vez la necesidad de una mayor inversión en las comunidades y de cooperación mutua entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil.
A la par, en su mensaje emotivo relacionado a esta jornada, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, calificó la vivienda adecuada para todos como “el fundamento de la dignidad, la seguridad y las oportunidades”.
Con lo anterior, se busca que toda persona sin ningún tipo de excepción, tenga derecho y acceso a un hogar digno, contemplando así a mediano y largo plazo reducir el rezago global existente en cuanto a personas que no tienen un techo digno donde vivir.


