Culiacán, Sinaloa. 29 Octubre 2026.- “Hoy comparezco ante esta tribuna para abordar una problemática que exige nuestra atención inmediata: la presencia del gusano barrenador del ganado y sus consecuencias para la economía, la sanidad animal y la salud pública de Sinaloa. El gusano barrenador, Cochliomyia hominivorax, es una mosca cuyas larvas se alimentan de tejidos vivos de animales y seres humanos, provocando una infestación conocida como miasis. Sus consecuencias incluyen lesiones graves, infecciones secundarias, pérdida de productividad e incluso la muerte”, señaló el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño.
En México, después de décadas de esfuerzos para lograr su erradicación, la plaga reapareció en noviembre de 2024. Para septiembre de 2026, el país acumulaba más de 40 mil casos en animales, con repercusiones en la producción pecuaria y el comercio ganadero. Asimismo, se reportaban 780 casos confirmados en humanos y ocho defunciones, según el informe de la Secretaría de Salud, con corte al 16 de octubre de 2026.
Las condiciones climáticas, la movilización de ganado y las características de nuestras zonas productivas hacen indispensable establecer estrategias diferenciadas de vigilancia epidemiológica. En el ámbito económico, las infestaciones pueden reducir la producción de carne, incrementar los costos veterinarios y comprometer la competitividad de los productores sinaloenses. Por ello, Sinaloa necesita una respuesta preventiva, territorial y coordinada.
Desde el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, la diputada Jesús Angélica Díaz Quiñónez y un servidor proponemos impulsar un programa estatal integral de prevención, vigilancia y control del gusano barrenador, bajo el enfoque de Una Salud, mediante cinco acciones prioritarias:
Primera. Fortalecer la vigilancia epidemiológica y establecer brigadas veterinarias móviles en las regiones ganaderas de mayor riesgo.
Segunda. Crear mecanismos de apoyo económico y atención sanitaria para los pequeños productores afectados.
Tercera. Implementar campañas gratuitas de revisión, prevención y atención de heridas en mascotas, particularmente en comunidades vulnerables.
Cuarta. Capacitar al personal de salud para detectar y atender oportunamente los casos de miasis humana.
Quinta. Establecer una mesa interinstitucional que reúna a autoridades federales, estatales y municipales, universidades y organizaciones ganaderas, con presupuesto asignado, indicadores de seguimiento y resultados públicos.
“En el Partido Sinaloense consideramos que proteger la sanidad animal también significa proteger la economía familiar, la seguridad alimentaria y la salud de nuestra población”, concluyó el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño.


