Entrevista a Lucila Ayala de Moreschi.
Sin duda, podemos señalar a Lucila Ayala de Moreschi como una institución en el ámbito de la función pública, pues ella ha sido una de las mujeres que han abierto la brecha de género en Sinaloa.
Inició en 1971 como secretaria ejecutiva del secretario de Desarrollo Económico. Así entró al gobierno del estado de Sinaloa. Posteriormente fue regidora del ayuntamiento de Culiacán.
“Competí para ser presidenta municipal de Culiacán por el Partido del Trabajo (PT), el año 2001, y se dice por ahí que gané. Hay gente que lo acredita, pero que el gobernador de la época no permitió que yo llegara. Dijo, ¿cómo que me va a ganar el PT al PRI?”, recuerda Lucila.
Fue regidora del ayuntamiento de Culiacán en el periodo 2002-2004. Donde tuvo una participación muy activa, ayudando a la ciudadanía con gestiones y apoyos, sobre todo a gente de nulos recursos económicos.
“Ese ha sido mi paso por la administración pública y, para fortuna mía, y creo que, de los justiciables del Tribunal de Justicia Administrativa, llego como magistrada, propietaria de sala superior y presidenta del tribunal, el 2011, hasta la actualidad”.
La magistrada Lucila, se define como una mujer amorosa, sumamente responsable, trabajadora, estudiosa, excelente mamá, extraordinaria esposa y abuela. Creció en el viejo Culiacán, hija del licenciado Eladio Esquerra Hernández y de Adela Ayala Cota.


¿CÓMO ERAN SUS PAPÁS?
Mi papá, diputado, abogado, notario público. Mi mamá, una extraordinaria mujer, trabajadora, lectora, que nos inculcó desde pequeños el estudio. Entonces, soy, creo que extraordinariamente estudiosa, responsable, disciplinada, deportista, y todo lo que hay para mejorar mi entorno y mi persona lo hago todos los días.
¿CÓMO ES UN DÍA EN LA VIDA DE LA MAGISTRADA LUCILA?
Me levanto a las 4:30 de la mañana a hacer ejercicio, termino a las 7:00 A.M. y me arreglo para venirme al tribunal. No sin antes hacer cositas en mi casa, y cositas te digo como nadie lo creería, pero hago cositas propias del hogar como toda mamá y toda esposa y toda ama de casa hacen, como limpiar, lavar losa, hacer desayuno, y muchas cuestiones que implica el ser mujer.
¿CUÁL ES SU FORMACIÓN ACADÉMICA?
Inicié estudiando en casa. De soltera estudié secundaria y preparatoria. Yo estudié preparatoria nocturna, porque trabajaba de secretaria ejecutiva en desarrollo económico, trabajaba para ayudar a mi mamá económicamente. No tuve la fortuna de ir a la escuela normalmente, como todos lo hacen, que a los 12 años terminas la primaria y te vas a secundaria, preparatoria y profesional. Bueno, en mi caso fue diferente, motivo que cuando nosotros estábamos pequeños, a los 10 años mi papá murió.
Mi mamá nos puso a estudiar a todas de secretarias, para que le ayudáramos. Siempre tuve la inquietud de prepararme y de trascender, así que me puse a estudiar derecho en la Escuela Libre de Derecho, pero ya en este momento estaba casada, en el 77.

¿Y NUNCA HUBO OPOSICIÓN DE PARTE DE SU PAREJA DE QUE USTED ESTUDIARA?
Por fortuna me casé con un hombre extraordinario, muy inteligente, economista y también fue servidor público. Fue tesorero del estado con Francisco de la Bastida Ochoa, entre otras oportunidades que tuvo de trabajar también en el Gobierno del Estado de Sinaloa, como secretario, subsecretario, tesorero, subtesorero. Entonces, como es un hombre tan maduro y tan inteligente, jamás me impidió nada, al contrario, me impulsaba para que yo volara como águila, como lo he hecho hasta el día de hoy.
La brillante Magistrada cuenta que también se preparó académicamente con una maestría en la Universidad Autónoma de Sinaloa en Derecho Constitucional. Después estudié un doctorado en Derecho Administrativo. Después estudié Lengua y Literatura Hispánicas y posteriormente un doctorado.
Actualmente, estudia una maestría en Estudios Avanzados de Derechos Humanos y un doctorado en Derecho Constitucional y Derechos Humanos.
“Pero creo que nosotras, especialmente nosotras las mujeres, obviamente también los hombres, tenemos que estar a la vanguardia en todo, en todos los aspectos de la vida. Porque si tú como profesional no estás a la vanguardia, es decir, estar estudiando todos los días, como es mi caso, tu doctorado y tus maestrías en dos años no sirven porque están obsoletas”, señala, Ayala de Moreschi.
¿Cuántos años lleva en el servicio público?
Tengo más de 25 años en la misma, pero con una experiencia maravillosa, de que siempre me ha tocado participar, ayudando a los que menos tienen. Y eso para mí es una de mis mayores pasiones.
¿Qué es lo que la ha mantenido activa como magistrada?
Que puedes impartir justicia a los que menos tienen, porque aquí acuden todos los gobernados que son vulnerados en sus derechos por el gobierno del estado, ayuntamientos y organismos descentralizados. Y nosotros aquí les hacemos justicia cuando, por supuesto, está fundado y motivado sus actos. En cuanto acreditas tu acción, en ese tribunal se te da la razón. Generalmente, un porcentaje muy elevado, de más del 80%, salen las resoluciones en favor de los particulares, porque así lo acreditaron en el juicio.
Bueno, ¿sabes qué me inspira? Cuando veo gente, sobre todo gente de la tercera edad, que viene a reclamar su pensión por decir, ¿no? Y que no les hacen caso, ¿no? Entonces tiene que venir aquí al tribunal a demandar.



