Cartagena, Colombia. En la Cumbre Mundial de Comunicación Política, el consultor Jorge Imhof ofreció una ponencia centrada en la esencia de la comunicación electoral: reconectar a la política con la ciudadanía a través de las emociones y los mensajes claros.
Con un tono crítico, Imhof advirtió: “Cuando la política y la gente están desconectadas, pasan cosas raras”. Recordó que en la lucha por el poder muchas veces se pierde de vista lo fundamental: “La política olvida que se trata de la gente, de entender qué les pasa, qué les preocupa y qué tienen en la cabeza”.
Subrayó que las decisiones electorales son emocionales, no racionales. “Decidimos emocionalmente, conecta con las emociones siempre”, afirmó, al tiempo que recordó que la pasión no se puede cambiar, pero sí se puede conectar con las emociones que ya existen en el electorado.
En cuanto a la estrategia, Imhof hizo hincapié en la importancia de la definición temprana y el contraste: “Definamos y definamos al otro. Hazlo pronto”. También llamó a ser disruptivo y sorprendente, elementos que diferencian una campaña en contextos de alta competencia.
El consultor dejó varias máximas operativas:
“En campaña política siempre tienes que tener un mensaje.” “Se recuerda porque se repite: repite y satura.” “El recurso se subordina a la idea, y la idea se subordina al mensaje.”
Bajo el concepto de “ganar una elección en tiempos de cólera”, Imhof recalcó que la clave de toda campaña está en volver a lo básico: escuchar, conectar y repetir con claridad el mensaje que responde a las emociones de la gente.



