Jóvenes alzan la voz en Culiacán contra el aumento al transporte público
El pasado 9 de abril, jóvenes de Culiacán salieron a las calles para manifestarse en contra del aumento en la tarifa del transporte público, protesta que dejó claro algo: cuando el bolsillo aprieta, la banda responde.
La movilización fue protagonizada principalmente por estudiantes y jóvenes trabajadores, quienes señalaron que el incremento impacta directamente en su economía diaria. Y es que no es cualquier gasto: el transporte es algo que se usa todos los días, ya sea para ir a la escuela, al trabajo o simplemente moverse por la ciudad. Para muchos, el aumento representa tener que ajustar otros gastos básicos, además que aseguran es insostenible el aumento cuando la calidad del servicio no es la óptima.
Durante la protesta, las y los manifestantes exigieron tarifas justas, mejor calidad del servicio y mayor transparencia en cómo se deciden estos incrementos. No solo se trata del precio, dijeron, sino de que el servicio muchas veces no está a la altura: camiones en mal estado, tiempos largos de espera y rutas poco eficientes.
No se puede cobrar más por un servicio que no mejora, expusieron. Además, los jóvenes pusieron sobre la mesa un tema más grande: el derecho a la movilidad. Porque trasladarse en la ciudad no debería ser un lujo, sino una necesidad garantizada.
La manifestación también evidenció un cambio generacional: cada vez más jóvenes están dispuestos a organizarse, salir a la calle y participar en temas públicos que afectan su vida diaria. Desde redes sociales hasta protestas presenciales, la inconformidad ya no se queda en comentarios, se convierte en acción.
Este episodio en Culiacán abre la conversación sobre cómo se toman decisiones que impactan directamente a la ciudadanía, especialmente a quienes dependen del transporte público todos los días. Porque al final, más allá del aumento, lo que está en juego es algo más grande: quién decide y para quién se gobierna la ciudad.







Fotos del portal Mesa Reservada.


