Culiacán, Sinaloa al 02 de septiembre de 2026.- Una semana después de la riada que arrasó el norte y centro de Nepal, el país sigue contabilizando sus muertos y desaparecidos. El último informe de la policía nepalí cifra en 1,127 las víctimas fatales y eleva la cantidad a más de 4,850 personas aún no localizadas por lo tanto desaparecidas, lo que convierte este desastre en uno de los más graves de la historia reciente del país asiático.
La magnitud y fuerza devastadora del desastre se refleja en pueblos enteros borrados del mapa y familias que aún esperan noticias de sus seres queridos que se encuentran aún sin localizar. A su vez, testimonios locales narran cómo apenas tres minutos de aviso lograron salvar a comunidades enteras río abajo, mientras otras más cercanas donde comenzó todo fueron arrasadas sin oportunidad alguna de reacción.

En fin, dicha tragedia ha despertado la solidaridad internacional, pero también a propiciado críticas hacia la falta de infraestructura preventiva en Nepal. Al mismo tiempo, organismos humanitarios advierten que la reconstrucción será lenta y que el país necesitará apoyo sostenido para enfrentar las secuelas sociales y económicas de esta catástrofe.


