Por Adrián Espinosa de Los Monteros Tatto
La caída drástica en interacciones del multimedia La Derecha Diario (que cuenta con colaboradores mexicanos) a raíz de la detención en Bolivia de su co-fundador Fernando Cerimedo por intentar asesinar a su pareja Nadia Beller vino a recordarnos la discusión impostergable sobre el impacto de los ecosistemas digitales en la opinión pública de los países.
Además del atroz crimen derivado de que Cerimedo contrató s*carios disfrazados de Rappi con la intención de matar a Beller, también le incautaron oficinas con miles de teléfonos que operaban como “bots” para manipular la conversación política, generar tendencias y echar a andar una maquinaria de desinformación cuyos alcances podríamos estar subestimando.
Tras la detención, el propio medio se deslindó del consultor político, pero lo más sorprendente es que el número de interacciones de los personajes cercanos al arrestado, como el Presidente Javier Milei y el empresario Ricardo Salinas Pliego, cayeron de manera dramática. Es decir, si antes publicaban un tweet podían llegar a los 10 mil me gusta y ahora a duras penas alcanzan los 500. Sin embargo, esto no es el meollo del asunto.
Lo relevante es que este caso deja entrever la manera en la que operan las redes allegadas a la derecha latinoamericana: con impecable precisión, coordinación, pero sobretodo con, literalmente, un ejército de bots cuya única labor es amplificar tendencias que da la casualidad que suelen tener como objetivo divulgar noticias falsas y esparcir bulos sobre los gobiernos progresistas de la región. Si uno se echa un clavado a X antes Twitter, puede constatar esta articulación.
Por tanto, lejos está de ser una teoría de la conspiración que estos nodos reciben financiamiento de think tanks como la Fundación Faro, la Fundación Libertad o la Red Atlas, organizaciones que se dedican a difundir “las ideas de la libertad” (traducción: desregulación comercial, achicamiento del Estado, recortes sociales, recortes al gasto público, austeridad y políticas públicas para el 1 % más rico)
En cuanto a Cerimedo, el consultor procesado ha tenido un gran éxito en las campañas que ha realizado. Eso nadie se lo puede negar. Según el comunicador José Luis Berumen, fungió como asesor para las campañas de los actuales gobiernos de El Salvador, República Dominicana, Paraguay, Ecuador, Argentina, Colombia, Perú, Panamá, Costa Rica, Bolivia, Honduras y Chile (el jefe de comunicación de Kast trabaja para él). Todos de derecha.
A propósito de ecosistemas digitales, recientemente la Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa Maria Alcalde, fue muy criticada por exponer una estructura comunicacional coordinada en el ámbito mexicano que operaba al estilo Cerimedo. La acusaron de censura y de amedrentar periodistas o reporteros (aunque muchos de los que aparecieron en la “lista” son creadores de contenido político, tampoco son analistas). Sin embargo, no se pueden perder de vista 4 perspectivas:
- La jugada comunicativa fue sumamente torpe por parte de la Consejería Jurídica porque se perdió la narrativa de la manipulación mediática, que rápidamente fue sustituida por la de “censura” o “autoritarismo” difundida, irónicamente, por las figuras públicas que aparecieron en las diapositivas. Desde el punto de vista de la comunicación política, era una “crisis” evitable, y bien se lo pudieron haber ahorrado.
- Como señala la creadora de contenido político Andrea Legarci (@theredflamingo), también es válido preguntarse la cantidad de recursos públicos que se invirtieron en dicha investigación y si no hubiera sido prudente haber destinado el gasto a otros proyectos.
- Dependiendo de la postura a la que adhieras, podrías señalar “censura” o “destape de una red digital de noticias falsas”. Sin embargo, valdría la pena preguntarse cuáles fueron los criterios para seleccionar los usuarios expuestos y qué metodología se usó. De otra manera los aludidos podrían disentir; también pudieron recurrir a los screenshots para confirmar el “nado sincronizado” de las cuentas.
- Acusar censura es demasiado ingenuo. Tienen tanta libertad para expresarse que en lo que va de este sexenio todos han conservado sus respectivos trabajos (a pesar de mentir un día y al otro también), con el Estado simplemente vigilando las faltas administrativas. ¿En dónde está el autoritarismo de que te den rienda suelta en tu programa de televisión para decir todo lo que quieras, mayormente sin pruebas o sustento jurídico, y que encima nadie se queje? (ya vienen los derechos de las audiencias).
Porque una parte considerable de la red expuesta por Alcalde sí opera con directrices similares a la Derecha Diario (uno de ellos, Arturo Herrera, es autor ahí) esparciendo propaganda moldeada desde Washington bajo el empaque de “narco-gobierno”, “narco-terrorismo” o “narco-partido”. Si no me cree, acuda usted a los discursos de la ultraderecha latinoamericana y europea para confirmar que el guión es el mismo y el mandamás también: el imperialismo gringo
Es decir, el ejercicio del derecho de réplica de la consejera jurídica podría no ser el más democrático, si se ve desde la óptica de los que criticaron la acción, pero resulta revelador en el sentido de poner la lupa en cómo operan dichas redes en México generando noticias falsas, desinformación y como todo es político, por supuesto que hay una intención de desestabilizar a la actual administración federal por lo menos desde el tema mediático. También a las pruebas me remito, basta con recordar la infame campaña de TV Azteca sobre los nuevos libros de texto, a los que calificó de “comunistas” solo por el enfoque comunitario de la Nueva Escuela Mexicana.
Cerimedo, que también se vincula con el lobby sionista y el n*rcotráfico a través de una estructura que facilitaba vuelos ilegales para traficar droga desde Bolivia, es un ejemplo claro de que la manipulación política al servicio del poder oligárquico está en tendencia en nuestra región y los pocos países que aún no han caído en la desgracia de ser el patrio trasero de Estados Unidos, es decir México y Brasil, deberían tener la encomienda de proteger sus respectivas soberanías digitales de la injerencia extranjera a través de mecanismos regulatorios que puedan ser contrapeso a la maquinaria mediática que encumbra presidentes que activamente trabajan en contra de los intereses de su propio pueblo (Escudo de las Américas) en el marco de la Doctrina Monroe 2.0 que pretende justificar su dominio y control sobre la región latinoamericana producto de la pérdida de la hegemonia comercial y económica, ahora en manos de China.
Respecto a la soberanía digital, en nuestro país ya se está discutiendo la regulación de dispositivos en entornos escolares por medio de foros consultivos y en coordinación con los consejos técnicos de los planteles. Recientemente, en la Mañanera del Pueblo, expertos en la materia expusieron sobre los impactos del uso excesivo de los celulares en infancias, destacando: la falta de concentración y las tendencias depresivas. También se presentó la noticia de que Meta pagó 18 mil millones de dólares como parte de un acuerdo para resolver las demandas que alegaban que la empresa diseñó sus aplicaciones Facebook e Instagram para generar adicción.
Por otro lado, los lineamientos para los derechos de las audiencias cuya consulta ya terminó (no sin antes causar un revuelo mediático por lo “controversial” de la propuesta) representa un acercamiento para contrarrestar el predominio de las noticias falsas al estilo de las producidas por Cerimedo y su pandilla. Se equivoca Loret de Mola cuando menciona que simplemente le cambias de canal y ya. Cualquier persona con un mínimo conocimiento de teoría de medios sabría que la opinión pública se moldea desde los medios a través del “framing”, que se define como la estrategia en la que una noticia se encuadra para tratar de persuadir a la audiencia, donde la modulación de voz o los detalles que se omiten también influyen.
Una aclaración: la iniciativa no contempla sancionar por contenidos, como algunas fuentes han declarado maliciosamente. Además, se hicieron adecuaciones a los textos originales tras la consulta. De manera muy breve: la propuesta requiere a los concesionarios a designar un defensor de las audiencias, publicar un código de ética, establecer mecanismos de quejas, distinguir información de opinión y anunciar por medio de plecas o cintillos cuando se trata de un espacio publicitario. No es nada más que eso.
Finalmente, en una conferencia reciente, la Presidenta Sheinbaum señaló que envió una iniciativa con el fin de que cualquier persona que se postule para presidencia, gubernatura o jefatura de gobierno sea únicamente de nacionalidad mexicana, y en caso de tener doble nacionalidad debe de renunciar a ella antes del registro. La mandataria aseguró que el interés de la nación tiene que estar por encima del de cualquier otro estado y que la propuesta llena un vacío de la ley. Esto es importante también para la región porque recordemos que De la Espriella nació en Miami. La idea principal de la propuesta es evitar la injerencia extranjera.
En conclusión, es importante que los gobiernos tomen medidas si quieren contrarrestar las ideas de la ultraderecha que se instalan de manera coordinada a través de granjas de bots, dando visibilidad al asunto artificialmente creado, pero con un sesgo negativo: (“Los migrantes son ladrones”) para después llegar a millones de personas reales, por lo que se genera la tendencia y el problema inventado se convierte en una preocupación social real, para la cual alguien llamese Milei, Kast o De la Espriella, ofrece una solución rápida, irreversible e impostergable. Y así en cada país, donde el bucle se repite.
Esta es la coyuntura que seguirá dando de qué hablar en los próximos años y que implica directamente a la sociedad, los gobiernos, las organizaciones sociales y las empresas. Por eso es fundamental que sigan surgiendo nuevas plataformas de fact-checking para transformar la cultura digital en favor de la verdad y la ética periodística. Revertir la tendencia solo será posible a partir de la regulación de las redes sociales, aunque eso implique pérdidas millonarias para las empresas tecnológicas.


