Por Cristal Valenzuela.
No hace falta ser experto, ser afín al Revolucionario Institucional para darnos cuenta que se dividió en dos partes, los que apoyan al dirigente nacional y los que no coinciden con sus ideas y su forma de hacer las cosas.
Hace días tuvimos la “oportunidad” de ver el aparente desaire que le hizo el Senador y Coordinador de la bancada priista, Miguel Ángel Osorio Chong, al líder del partido Alejandro Moreno.
Debo aceptar que el video me dio pena ajena, no creo que tengan la necesidad de caer en ese tipo de acontecimientos bizarros, ambos personajes del priismo, me pareció hasta cierto punto inmaduro.
No pretendo adoptar ninguna postura porque considero que ambos estuvieron mal, pero hay algo de lo que si tengo que opinar, pero necesito contar una ligera historia antes de hacerlo.

Antes de considerarme una persona apartidista, después de conocer afondo el trasfondo de los partidos políticos, fui parte mucho tiempo de una organización a la que quiero y respeto, “LA RED JÓVENES X MÉXICO”.
Para mi “LA RED” fue un espacio donde conocí amigos, donde me tocó aprender desde la perspectiva juvenil diferentes aspectos de política, pero jamás la consideré una organización que desde los “conflictos” que claramente no le competían debía sacar declaraciones fuera de lugar.
Debo decirlo tal y como es, salir a medios a defender un pleito totalmente bizarro del líder nacional, no fue un acto de representatividad juvenil, fue caer en actuares viejos, no fue un acto de libertad de expresión, fue un acto de innecesaria formación política.
No puedes representar a las juventudes de un partido desde una sola postura, al contrario, se trata de fortalecer la unidad, como jóvenes, no podemos abonar “spotlight” a escenarios tan faltos de oficio político.
Lo he dicho una y otra vez, como jóvenes tenemos una percepción y visión de política muy diferente e innovadora, dejemos de comportarnos como lo que claramente no ha dejado nada favorable.
Que las dirigencias no sean plataformas para vanagloriar actos de una sola postura, que sean lo que siempre han tenido que ser, la representatividad de los diferentes sectores en el país.


