Por Michell Corona
La cultura política en Latinoamérica pareciera compartir la experiencia por la supervivencia, la historia de gran parte del continente adhiere un denominador común de sumisión, robo, crisis, etc. Proyectados principalmente por los gobiernos. De este modo, no solo el lenguaje une el sentido principal de las protestas, si no que una serie de manifestaciones para coexistir en un mundo globalizado, donde únicamente países potencia le pueden ofrecer cierto grado de estabilidad a sus habitantes a través de países subordinados.
La música bajo el sello del hip hop y el rap, fueron los instrumentos que formaron las bases del movimiento urbano en Latinoamérica que surgió en Venezuela desde finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, y que se potenció en un movimiento social a través del exponente musical Tirone José González mejor conocido como Canserbero, quien a través de rimas denunciaba el panorama político, así como social de su país y continente.
Es preciso recordar que todo tipo de acción social que subleve los mecanismos de los gobiernos es puramente considerado movimiento social, su función de personas que llevan la lucha más allá de lo académico y lo plasman en el arte, refleja en un sentido estricto las desesperadas medidas para que volteen a ver la realidad “Si todos los sectores de la comunidad política hubieran cumplido sus demandas, no habría protesta social ni formación de movimientos populares que luchen por el cumplimiento insatisfecho de sus reivindicaciones.” (Dussel, 2010, pág. 97).
Después de que Canserbero se desarrollara en un ambiente y con personas de este estilo musical, en 2008 lanza junto a Lil Supa el álbum “Guía para la acción” el cual está repleto de canciones de introspección y a la vez de análisis a la sociedad, resaltando aún más las letras en contra del régimen aún Chavista, para ello cabe señalar que este actor musical no fue el primero en tomar como herramienta social a la música, incluso antes de Canserbero en la escena de las rimas poéticas sociales, ya existían referentes que iniciaron la idea para concientizar a la sociedad de Venezuela y que influenciaron fuertemente en la lírica del joven Tirone “Durante toda su adolescencia, Tirone se dedicó a hacer composiciones con los músicos con los que creció en Palo Negro, como Black Kamikase, Afromak y Lil Supa.” (Sanguineti, 2020).
Estos últimos tres Rachid Baggase, Leonardo Díaz, y Marlon Luis Morales Santana, fueron los predecesores del movimiento urbano y quienes se mantuvieron colaborando en letras con Canserbero. Transcurridos los años y ya con Nicolás Maduro en el poder saca su segundo álbum denominado “Vida” este con un impacto gigantesco en la sociedad venezolana, empero más aún da un salto magistral en toda Latinoamérica, suceso que lo convierte en el exponente más importante del movimiento, cometido que precisamente buscaba llegar a más personas.
Está politización hecha música contiene un componente que lo convierte fundamentalmente similar al sentimiento de la mayoría de la población en gran parte del continente americano, esta característica de cultura política es esencialmente parecida por las condiciones en que vive la sociedad, Dussel (2010) expresa “ El “pueblo” se transforma así en actor colectivo político, no en un “sujeto histórico” sustancial fetichizado. El pueblo aparece en coyunturas políticas críticas, cuando cobra conciencia explícita del hegemón analógico de todas las reivindicaciones, desde donde se definen la estrategia y las tácticas…” (pág. 103).
La cultura en sus mediaciones es el conjunto de acciones que permiten establecer relaciones de un sentido común, Echeverría (2010) menciona “La cultura es el momento autocrítico de la reproducción que un grupo humano determinado, en una circunstancia histórica determinada, hace de su singularidad concreta; es el momento dialéctico del cultivo de su identidad.” (Pág. 163-164).
Este cultivo propiamente político, engloba las particularidades de las luchas populares de regímenes que subyugan a los habitantes no pertenecientes a la élite política. En Venezuela esta protesta popular tiene años persistiendo, intentado deshacer la elección que un día eligieron con toda ilusión de progreso, y poco a poco es notorio como se expande a otros rincones del arte como medio de expresión a través de un “conjunto de sistemas funcionales, (como la política, el derecho, la economía, la religión, la ciencia, el arte, entre otros), los cuales están encargados de resolver el problema de la reducción de la complejidad del mundo a través de la renuncia a la redundancia” (Estrada, 2012, pág. 25).
No dicho de otro modo, este movimiento social de consciencia tocó profundamente en el talento de personas que decidieron transformarlo en música para gran parte de un continente en constante protesta. Tras responder al llamado de protesta social que buscaban estos raperos con la sociedad, continuaron puliendo junto a Canserbero más letras con un mensaje claro y conciso, en primera estancia ser consciente de tu entorno social y de ti mismo, para consecuentemente proponer posibles soluciones a los miles de problemas de carácter social e introspectivo.
Esta modalidad de movilización como conciencia social y colectiva trajo consigo una ola de artistas enfocando sus temas a la resistencia, protesta y solución en la actualidad, como lo son el caso de Erick Raúl Aleman Ramírez o mejor conocido como “Alemán”, María Gabriela Vivas “Gabylonia” Pedro Elías Aquino “Akapellah”, Larry Porfirio Rada “Apache” o el propio René Pérez Joglar “Residente” y una cantidad impensada en este movimiento.
En este sentido parte del mensaje emitido por estos exponentes va desde una corriente marxista y lingüística, dicho análisis lo remito al contexto académico en el cual Tirone estuvo involucrado, desde nutrir constantemente su mente a temprana edad con autores como Galeano hasta estudiar algunos semestres en la licenciatura de derecho y ciencias políticas en la universidad Bicentenaria de Aragua, licenciatura que abandonó para enfocarse totalmente a la música.
Dentro de este movimiento urbano hay un factor que es preciso resaltar, el cual se relaciona al concepto que muchas veces se tiene dentro del rap en cuanto a lo monetario, sin embargo gran parte de la vida musical de Canserbero, no recibió incentivos enormes a diferencia de exponentes del rap norteamericano “la tardanza del rap latino o hispano fuera reconocido dentro de la industria de la música en español es porque de alguna u otra manera no producía dinero” (Ortiz, 2024) lo cual implica y refleja más el valor por el cual realizaba sus temas, los cuales salieron más adelante con la dualidad de sus álbumes.
El panorama a la fecha de esta columna para raperos que estuvieron con Tirone mejor conocido como Canserbero o que se inspiraron en él, es en un sentido estricto el continuar con la lucha iniciada como protesta social al no ver resultados en el panorama político de Venezuela y otras miles de demandas que persiguen y persisten aún en la sociedad. Tirone González o Canserbero muere un 15 de enero de 2015 en Maracay Venezuela a la edad de 26 años, las razones que engloban su asesinato están llenas de posibles detonantes, desde el silenciarlo hasta temas de deslealtad que surgieron en una reciente investigación. Sin embargo su presencia aún continúa en el movimiento que dejó encaminado y en las millones de mentes que aún siguen puliendo su consciencia de la realidad desde el aspecto político, familiar, amor, desamor y de una cultura política latinoamericana que está despertando.
A través de la mirada de las melodías de Canserbero dentro de la sociedad un espíritu de resistencia se ve reflejado, al fin y al cabo las protestas sociales impactan en la vida continua del futuro de la sociedad, no dicho de otro modo “ la protesta social es un recurso socio político, es decir un poder que poseen todos los sectores sociales para responder a situaciones consideradas inaceptables.
La protesta es una capacidad de interrupción, alteración y desafío del orden institucional, económico y político.” (Salamanca, 1999, pág. 255). Este poder otorgado por la propia necesidad de ser escuchado un sector, reflejó el alma y el el movimiento de “nuestra doctrina no es un dogma, es una guía para la acción” impulsada por Canserbero y emitida a toda latinoamerica más que en una sola nación. En ese sentido se puede observar que la cultura política va más allá de lo estrictamente establecido, el ser humano permea la sutilidad de su arte en una exigencia de derechos vitales, de este modo la música es el elemento más profundo por el cual se puede llegar a las personas, compartiendo inquietudes, experiencias y hasta el sentimiento universal que provoca la música. Las letras faltas de sentido también persisten en la cultura, y no por ello dejan de existir las palabras con fines para el bien de toda una comunidad.
Aunque Tirone González haya partido de este mundo, Canserbero sigue viviendo en cada una de sus canciones al ser escuchadas, de este modo se mantiene vivo, diversos autores reflejan su carácter por la revolución sin embargo “Nunca habrá revolución, sin evolución de consciencias” (Canserbero, 2008) .
Canserbero(2008) Canbiate. En guía para la acción. InnerCat Music Group
Dussel E. (2010) 20 Tesis de política. El perro y la rana.
Echeverría B. (2010) Definición de la cultura. Fondo de cultura económica.
Estrada Saavedra M. (2012) Protesta Social. El colegio de México, A.C
López Maya M., Salamanca L., (1999) Lucha popular, democracia, neoliberalismo: protesta popular en América Latina, en los años de ajuste. Nueva sociedad.
Sanguineti T. (2020) Canserbero: el artista que desafió al Chavismo y murió envuelto en misterio. La Nación.
Olavarrieta L. (2024). Documental de Canserbero “Ni más ni menos” Video YouTube. https://youtu.be/81CeXLWdLxg?si=knwjH13sZuBkQmsw
Pacheco G. (2023) ¿Quién fue Canserbero y qué pasó con su caso?. Excélsior


