Por Alberto Tinajero.
El pasado martes se anunció un nuevo “movimiento social político”, que pretende hacer frente al gobierno actual, bajo sus premisas de lo que debería ser el país. Por un lado podemos celebrar que el pueblo se organice el problema precisamente con éste movimiento, es que su líder siempre ha buscado impulsar su agenda personal, disfrazando sus intenciones detrás de organizaciones civiles que utilizan como un instrumento de confrontación pero no de propuesta, el pecado lo acompaña en el nombre y es que justamente parece que le da EQUIS el pueblo mexicano.

Me parece desafortunado que su propuesta no se enfoque en todos los sectores de la población, claramente porque desconocen lo que vivimos la mayoría de los mexicanos. Demostrando que no se puede luchar por lo que no conoces, por este motivo sus intentos han quedado simplemente en eso, un intento pero con nombre diferente.
La verdadera esperanza se encuentra en el pueblo. Sin embargo, para esos que buscan unificar a los emanados del privilegio y no les conviene nuestra libertad, es oportuno decirles que la mayoría de los mexicanos sabemos que nuestra lucha está donde sea que nos encontremos, desde el espacio que queramos utilizar, desde los legítimos movimientos de la sociedad civil, desde la militancia con la que nos identifiquemos, desde la trinchera que ocupemos, desde la plataforma que escojamos, pero no dejaremos de luchar, de contrastar, de buscar un rumbo, de proponer soluciones legítimas, de pensar distinto y de actuar por nuestro bienestar, no por su privilegio.

Porque nuestras coyunturas ya no son de ellos o nosotros, de izquierda o derecha. Hoy tratan sobre el rumbo de nación que nos acerque a trascender como país, es sobre el derecho a una educación de calidad y gratuita, trata sobre un sistema de salud eficaz, gratuito y universal, trata sobre un trabajo dignificante y bien remunerado, trata sobre igualdad social y jurídica, trata sobre vivir no sólo sobrevivir, trata de un sistema de movilidad eficiente, trata de un sistema hidráulico de calidad, trata de seguridad y certeza, trata del futuro y de saber dónde queremos estar mañana. Por lo anterior, somos capaces de ver claramente que esos lobos vestidos de ovejas antes pudieron pero no quisieron, no tenían las respuestas cuando podían y menos las tienen ahora que perdieron la confianza por sus acciones. La única diferencia, es que hoy sienten que su privilegio se tambalea, motivo por el que apuestan a la estrategia de la división en clases buscando claramente estar con “los de arriba”.
Pienso que los mexicanos necesitamos tanto pueblo como sea posible, pero es justamente el pueblo el que tiene hambre, el que sufre el incremento de los precios derivados de una guerra que no es de ellos, el que necesita trabajar en muchas ocasiones con poca remuneración, el que viaja en sistemas de movilidad deficientes e incluso el que siente miedo de salir y no regresar a casa. Pero todos estos problemas se resuelven con acciones no solamente con intenciones mezquinos de los que impulsan sus intereses por sobre los de la mayoría, y por todo lo anterior, aunque cambien de nombre, logo o color al pueblo le da EQUIS su nueva agrupación.
Hasta la próxima semana.


