Por Marco Baustista Altamirano.
Un gran evento el del viernes pasado, donde el gobernador Rubén Rocha Moya entregó a 19 jóvenes destacados el galardón “Rafael Buelna Tenorio”. En este evento se reconoció la labor y el trabajo de jóvenes que han destacado por su participación en ámbitos como emprendimiento social, protección civil, atención a grupos vulnerables, acciones heroicas, trabajos sobresalientes y participación social.
Estamos hablando de jóvenes que han demostrado su interés por servir a la sociedad a través de su trabajo y esfuerzo, y es por ello que vale la pena preguntarse, ¿qué pasaría si en vez de galardonar a estos jóvenes, se les abrieran espacios dentro del gobierno, donde sus acciones podrían generar un impacto aún mayor en beneficio de la sociedad?

Pues no, para nadie es sorpresa que así no funcione la política en nuestro estado. En Sinaloa se galardonan las buenas acciones, pero se retribuye el robo y la corrupción. Así lo dejó demostrado el gobernador, quien unos días antes de galardonar a nuestros destacados jóvenes, premió al flamante ex presidente municipal de Mazatlán, el “Químico” Benítez. El ex alcalde hizo el negocio de su vida, pues no solo desvió recursos municipales comprando lámparas a un sobreprecio de 187 mil pesos cada una, sino que también fue premiado por su hazaña con la Secretaría de Turismo del Estado de Sinaloa, donde probablemente tendrá oportunidad para seguir promocionando el turismo a través de giras por Europa.
Mientras tanto a los ciudadanos no nos queda más que admirar el gobierno de la simulación por el que tantos sinaloenses votaron en 2021, y vigilar que los jóvenes galardonados sigan la consigna de no mentir, no robar y no traicionar, porque de hacer una de estas tres cosas (o las tres) corren el riesgo de terminar en el gabinete estatal.


