Por Alejandro de la Cruz.
Hoy recuerdo uno de los pasos para alcanzar la auto realización o sentirnos útiles. Esto lo leí en un libro que se llama como meditar en la oficina, el camino budista, aún no lo termino, pues empiezo libros nuevos más rápido de lo que acabo los pendientes. Este libro menciona el hecho de que debemos tener un propósito para que nuestro día a día sea más sencillo, esto significa que antes de tomar el celular en las mañanas, incluso antes de tomar agua, antes de abrir los ojos pensar en lo que queremos hacer hoy, que queremos cultivar, a quien queremos ayudar, que proyecto queremos hacer. Pensar antes de levantarnos.

Es muy molesto cuando las personas pasan al lado de ti y ni siquiera te saludan, incluso voltean la cara con molestia, como si estuvieran enojados. Supongo que esto no me debe molestar. Es otra cosa que dice el libro; los pensamientos tóxicos o no tan agraciados simplemente debemos dejarlos pasar, por nuestra mente y volver al momento presente, a lo que estamos viviendo.
Mi propósito de hoy es ayudar a la mayor cantidad de personas posibles, estudiar y poder servir como apoyo para los demás, pero ¿cómo se puede ser un apoyo si no se está completo? Difícil respuesta. Aunque otra de las guías del camino budista o del libro que he estado mencionando en esta conversación interna que llevo, dice que no necesitamos estar completos para hacer cosas por los demás, sino que el arte de hacer cosas por los demás es lo que nos va a hacer estar completos.
Entonces aquí estoy, en la escuela estudiando para ser maestro. Intentando ser la sombra en el desierto de mis compañeros o de quien lo necesite. Ya sea en un aula de clase o plaza pública, en una casa o en una plaza comercial ¿por qué? pues porque la bondad se da en todos lados, todos tenemos un espíritu solidario y todos somos guerreros, guerreros de la vida.

