En aras de las elecciones del 2024, el frente opositor que se constituye por medios de comunicación rapaces con claros sesgos ideológicos de derecha, una “sociedad civil” que solamente aglutina algunos sectores, pero argumenta representar a todos y los tristes partidos de siempre PRI, PAN y PRD, que se encuentran muy cerca de desaparecer. A lo largo de estas semanas, han tomado la estrategia de victimizarse, tomando (como siempre), las dolencias del pueblo a su favor y de la manera más hipócrita posible.
Entre los más sonados (o más inflados), para representar este frente opositor surge la señora X. Curiosamente militante de las filas de extrema derecha del PAN, y que hoy levantan sobre sus hombros argumentando por todos los medios que supuestamente es un “efecto”. Lo anterior, busca imitar (de muy mala manera), el efecto del presidente López Obrador que los saco del poder y que hoy los tiene al borde del abismo.
Como no les funciona inflar un globo con muchas fugas de aire, ahora recurren a las estrategias más bajas que se les puede ocurrir a quienes en otros tiempos se creían dueños de México. Por un lado, tienen al presidente de uno de los poderes de la nación que se dice víctima de un supuesto “racismo inverso”, llorando en cada intervención y haciendo campaña con las élites, puesto que sabe que el pueblo ni lo quiere, ni los representa. Por otro lado, el supuesto “efecto X”, se dice perseguida, que ha perdido contratos millonarios y lo último en su estrategia vil, ahora los medios de comunicación acusan que puede ser una víctima de un atentado.

Lo anterior, no sólo es una estrategia vil y sin fundamentos, también cabe recordarle a esos hipócritas, que históricamente fueron precisamente los miembros del PRI (a quienes por cierto hoy llevan consigo como sanguijuelas), los que asesinaban a todo aquel que se interponía o atentaba contra sus intereses.
Ante sus calumnias y su clara desesperación, ahora recurren a tocar las fibras más sensibles del pueblo buscando convertirse en mártires, pero no dejan de ser unos hipócritas. Aquellos que en muchos sexenios se conformaron con hacer lo mínimo, con endeudar al país, con privatizar los bienes de la Nación, con concesionario el agua, el oro, plata y las vías férreas a empresas privadas, construir bardas millonarias, estelas de luz, depreciar el peso, gasolinazos, debilitar el sistema de salud (que pretendían privatizar), debilitar a Pemex (que también querían privatizar) y negociar con el crimen organizado. Son los mismo que hoy sin fundamentos válidos, critican que en 5 años a su parecer no hay resultados. Cuando hoy los mexicanos tenemos: el aeropuerto Felipe Ángeles, en construcción el aeropuerto de Tulum, la refinería de dos bocas, la compra de Deer Park, el tren maya, la compra de plantas de energía eólica a Iberdrola, los proyectos de pavimentación de carreteras rurales, los apoyos para adultos mayores por ley, el corredor interoceánico del Istmo de Tehuantepec y todo lo anterior sin incrementos reales en términos de deuda. Demuestra que no faltaba dinero sino que sobraban los compadres, la avaricia desmedida, el todo para ellos y nada para México.
Con todo lo anterior, el frente opositor demuestra que representan la incapacidad, porque antes pudieron, pero no quisieron y aunque se digan víctimas o inflen a sus perfiles. Hoy somos millones de mexicanos los que podemos verlos a través de sus mascaras y aunque aún falta mucho por hacer, tenemos la certeza con hechos que se está transformando México.

