Por Alfredo Inzunza.
“Si el modelo de negocio de PEMEX no cambia, seguirá siendo un lastre para las finanzas públicas de México”.
Para 2023 PEMEX reportó una utilidad de 109.9 mil millones de pesos, su tercera utilidad neta en 12 años, como dato curioso el 97% de la utilidad del año pasado se obtuvo en el último trimestre, es decir que durante el cuarto trimestre de 2023 la petrolera reportó una utilidad de 106.92 mil millones de pesos, periodo en el cual gobierno federal le perdonó el pago de impuestos, el pasado martes 13 de febrero PEMEX fue eximido del pago del Derecho de Utilidad Compartida (DUC) sobre sus ingresos brutos por venta de crudo y gas, así como de otro impuesto llamado derecho de extracción de hidrocarburos durante los meses de octubre, noviembre y diciembre del año pasado (cuarto trimestre), así como de enero del 2024. La eliminación de dichos gravámenes equivale cerca de 70 mil millones de pesos mexicanos (4.1 mil millones de dólares).
PEMEX reportó utilidades en 3 de los 4 trimestres del 2023, los ingresos acumulados por ventas y servicios totales tuvieron una caída de 27.8% en 2023, el costo de ventas cayó un 18.7% y se tuvo una alza en el valor de pozos, ductos, propiedades, plantas y equipo de 10.49 mil millones de pesos. Gracias a lo señalado anteriormente la utilidad bruta fue de 349.14 mil millones de pesos, de no haberse dado la caída en el costo de ventas y el incremento en el valor de la infraestructura con la que cuenta petróleos mexicanos, la utilidad bruta hubiera sido de 21.37 mil millones de pesos únicamente.

Con lo dicho anteriormente, podemos resumir que la utilidad de PEMEX en 2023 se debió a varios factores, entre ellos están un menor costo de ventas, el incremento en el valor de la infraestructura y el apoyo del gobierno a través de un menor cobro de impuestos y derechos, cabe resaltar que la empresa mantiene un patrimonio neto
negativo pues sus pasivos equivalen a 1.7 veces sus activos.
Al 31 de diciembre de 2023 la deuda financiera de petróleos mexicanos fue de 1.79 billones de pesos, lo cual equivale al 5.6% del Producto Interno Bruto y 27.64% del gasto programable presupuestado para 2024, ahora medido en dólares, la deuda financiera de PEMEX se ubicó en 106,056 millones de dólares.
El saldo de la deuda de corto plazo (no mayor a 1 año) de PEMEX creció en 2.5% entre 2022 y 2023, es decir la deuda a corto plazo al 31 de diciembre de 2022 era de 465.9 mil millones de pesos, al 31 de diciembre de 2023 era de 477.4 mil millones de pesos, en cuanto a la deuda de largo plazo (mayor a 1 año) disminuyó un 19% entre 2022 y 2023, la deuda pasó de ser 1.63 billones de pesos a ser 1.32 billones de pesos, a principios de sexenio uno de cada diez pesos era deuda a corto plazo, actualmente más de tres de cada diez pesos son deuda a corto plazo, desde el año 2019 PEMEX mete la deuda cada vez más a corto plazo, esto principalmente porque la deuda a corto plazo al 31 de diciembre de 2019 era de 244.9 mmdp, en 2023 era de 477.4 mmdp, en 2019 la deuda a largo plazo era de 1.74 billones de pesos mexicanos, al 31 de diciembre 2023 era de 1.32 billones de pesos mexicanos.
En 2023, la razón de deuda a EBITDA (Earnings Before Interest Taxes Depreciation and Amortization) fue de 5.04 veces. Dicho lo anterior, se considera que la deuda de PEMEX sigue siendo muy elevada y representa un riesgo para las finanzas públicas de México, pues el Gobierno federal en repetidas ocasiones ha mencionado su respaldo para el pago de obligaciones de Petróleos Mexicanos.
La producción de petróleo por parte de PEMEX al cierre del cuarto trimestre de 2023 cayó por debajo de los 1.6 millones de barriles diarios. Contrario a las metas de producción de la empresa petrolera y a las expectativas del gobierno mexicano, este año la extracción de crudo registró su nivel más bajo para un periodo enero-diciembre desde 2011.
Se estima que el Gobierno federal ha apoyado a PEMEX con un total de 1.65 billones de pesos desde 2019, de los cuales 1.15 billones por apoyos directos, en donde entran aportaciones de capital, estímulos fiscales y otras ayudas, estos se contabilizan en sus estados financieros y 500 mil millones de pesos por recursos que la propia petrolera calcula que ha dejado de pagar al Estado como consecuencia de la reducción progresiva de la tasa del derecho por la utilidad compartida (DUC): pasó de 65% en 2019 a 40% en 2022.
De los 166.6 mil millones de pesos que Petróleos Mexicanos recibió del Gobierno federal en 2023, 76.6% (127.7 mmdp) se destinó al pago de las obligaciones financieras de la petrolera, 15.3% (25.5 mmdp) a la construcción de la refinería “Olmeca” en Dos Bocas, Tabasco; 6.3% (10.5 mmdp) a la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinación, y 1.7% (2.9 mmdp) al fortalecimiento de la cadena de fertilizantes de la empresa.
En el caso hipotético de que PEMEX fuera una empresa privada con base a estos números ya se hubieran tenido que vender activos no estratégicos para pagar parte de su deuda, a esto hay que sumarle una baja en sus costos operativos y mantener los gastos controlados. Con toda la información que se mencionó anteriormente podemos resaltar que mientras el modelo de la empresa pública Petróleos Mexicanos no cambie, esta seguirá siendo un lastre para las finanzas públicas de México, con el riesgo de una degradación crediticia de la deuda soberana del país.



