“La disminución en el FEIP es algo sensible y de mucho cuidado para las finanzas públicas de México”.
Por Alfredo Inzunza.
El día miércoles 13 de marzo de 2024, la Cámara de Diputados aprobó dos reformas en relación a dos nuevas fuentes de ingresos para el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, el cual tiene como objetivo que el país esté preparado financieramente para hacer frente a una crisis económica.
Con 242 votos a favor, 194 en contra y 2 abstenciones, se aprobó en San Lázaro el dictamen a la minuta que adiciona disposiciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el cual fue enviado al Ejecutivo federal para que publique los respectivos cambios.
El Ejecutivo federal se encargará de realizar las adecuaciones necesarias a las reglas de operación del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) y al contrato de fideicomiso constituido para la administración de los recursos aportados al fondo.
Las reformas tienen como objetivo principal elevar los recursos disponibles para que en dado caso que se requiera hacer frente a un saldo menor al presupuestado en la Ley de Ingresos de la Federación de 2024 (LIF 2024), la primera fuente de ingresos será por medio de ahorros del costo financiero de la deuda pública de acuerdo al año fiscal, mientras que la segunda fuente de ingresos será mediante aportaciones adicionales consistentes en activos financieros o títulos de deuda, de acuerdo al comunicado.

El dictamen indica que los recursos de los fondos establecidos para la administración, manejo y uso de las aportaciones de seguridad social de los trabajadores no serán considerados activos financieros del Gobierno federal.
En la actualidad el FEIP cuenta con aproximadamente 40,000 millones de pesos, en el 2018 al inicio del sexenio del actual gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador tenía aproximadamente 300,000 millones de pesos, esto representa una caída de más del 80%, una caída del 86.67% para ser exactos.
Con la aprobación de estas reformas se podría terminar agregando vulnerabilidad, ya que etiquetar activos financieros para el FEIP podría generar la idea de tener mayor recurso financiero cuando en realidad ya se contaba con este.
La disminución en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios es algo sensible y de mucho cuidado para las finanzas públicas de México, en un momento histórico donde el déficit presupuestario para el año presente se contempla que sea 4.9% del PIB (5.4% si tomamos en cuenta a las empresas públicas de PEMEX y CFE), siendo el mayor desde que se tiene medida de este indicador, 1988 para ser exactos.



