Por María Fernanda Reyes.
Estamos por culminar el proceso electoral 2023-2024 en México y a menos de un mes de las elecciones,pareciera que en algunos Estados del país se olvidaron de la existencia de la Ley 3 de 3: no ser deudor de pensión alimenticia, no ser acosador sexual y no ser agresor de mujeres, si se aspira a cargos de poder.
La Ley 3 de 3 establece que se suspenden los derechos o prerrogativas de los ciudadanos por tener sentencia firme por la comisión intencional de delitos contra la vida y la integridad corporal, la libertad y seguridad sexual, el normal desarrollo psicosexual, por violencia familiar, familiar equiparada o doméstica, violación a la intimidad sexual y por violencia política contra las mujeres en razón de género, en cualquiera de sus modalidades y tipos. Así como por ser declarada persona deudora alimentaria morosa.

Fue el día 29 de mayo del 2023, resultado de una ardua lucha de la sociedad civil organizada bajo el liderazgo de colectivas feministas, que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman y adicionan los artículos 38 y 102 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de suspensión de derechos para ocupar cargo, empleo o comisión del servicio público, para ser aplicada en el presente proceso electoral.
Sin embargo, de acuerdo con datos proporcionados por la colectiva Observatoria Ciudadana Todas Mx, integrantes de todos los partidos políticos cuentan con al menos una denuncia abierta por algún delito de violencia contra las mujeres, siendo Morena el partido que encabeza las “antiboletas” con el mayor número de candidatos denunciados, aún sin sentencia por violencia contra ellas.
¿Entonces qué pasó con la frase de “ningún agresor al poder”?
La única manera de cerrar el camino a los agresores de mujeres y sus familias a los puestos de poder es la sentencia firme y para ello, debe de haber transcurrido todo el proceso judicial, situación que es aprovechada por quienes enfrentan denuncias y se benefician de la justicia patriarcal, así como de los índices de impunidad que existen en México.
Las mujeres de este país queremos y nos merecemos representantes honorables y responsables, no agresores, acosadores, ni deudores, pero esto seguirá mientras que desde el poder se siga apoyando y encubriendo a este tipo de personajes. ¡Ya basta!

