Por Alfredo Inzunza.
¿Cómo ha cambiado la política educativa en los últimos 10 años?
2017- Aprobación e implementación de la Reforma Educativa de 2013.
2018- Inicia administración de AMLO y Esteban Moctezuma es el secretario de educación pública.
2019- Reversión de la Reforma Educativa de 2013 y la creación de la Nueva Escuela Mexicana.
2020- Cierre prolongado de escuelas por la pandemia de Covid-19 y entra Delfina Gómez como secretaria de educación.
2021- Desaparición del Programa de Escuelas de Tiempo Completo (PETC).
2022- Publicación del nuevo plan de estudios e incertidumbre respecto a su implementación y entra Leticia Ramírez como secretaria de educación.
2023- Inicia implementación del nuevo plan de estudios.
2024- Claudia Sheinbaum da a conocer que Mario Delgado será el próximo secretario de educación.
Durante la última década hemos tenido 2 administraciones públicas federales la del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) y la del actual presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), dichas administraciones han tenido distintas prioridades y de igual manera las prioridades de gobierno federal han cambiado año con año y esto lo podemos ver reflejado en el gasto ejercido por las distintas secretarías.
El presupuesto de la Secretaría del Bienestar ha aumentado en un 156% durante la última década, siendo así la secretaría con un mayor aumento en cuanto al gasto, mientras que el presupuesto de la Secretaría de Educación Pública ha disminuido en un 13% durante la última década.
Para el año de 2024, la SEP de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación, cuenta con un presupuesto por un total de $439,017,942,697 (cuatrocientos treinta y nueve mil diecisiete millones novecientos cuarenta y dos mil seiscientos noventa y siete) pesos mexicanos.

Durante el año 2023, los gobiernos estatales asignaron 906.1 mil millones de pesos (mmdp) a Educación, lo que equivale a un tercio (33.3%) de su gasto total. En estados como Hidalgo y Sinaloa, el monto destinado a este sector superó el 45% de su presupuesto.
El gobierno de Sinaloa destinó un gasto total de 34.6 mil millones de pesos a la educación, esto es aproximadamente el 46.88% del gasto total durante 2023 (73.8 mmdp).
Los estados que más fondos destinaron a educación en términos absolutos durante 2023 fueron:
- Estado de México: 112.4 mil millones de pesos.
- Veracruz: 71.5 mil millones de pesos.
- Jalisco: 60 mil millones de pesos.
- Puebla: 54.9 mil millones de pesos.
- Nuevo León: 48.4 mil millones de pesos.
El avance en educación es esencial para el desarrollo de países como México. Una educación de calidad se presenta como una herramienta clave para combatir la pobreza, reducir las desigualdades y promover el crecimiento económico. Al invertir en el sistema educativo, se dota a las personas de los conocimientos y habilidades necesarios para participar activamente en la sociedad y en el mercado laboral.
Además, una población educada es crucial para la innovación y el progreso tecnológico, aspectos fundamentales para la competitividad global del país. En este contexto, es esencial fortalecer el sistema educativo y garantizar un acceso equitativo para todos, especialmente para las comunidades más vulnerables, con el objetivo de construir un futuro más próspero e inclusivo para México.
Según la OCDE, el 73% de los estudiantes en México abandonan el sistema educativo sin alcanzar la educación superior.
Los resultados de la prueba PISA 2022 indican que México tuvo un desempeño académico inferior al promedio de los países miembros de la OCDE, ubicándose en el puesto 35 de 37 países, con un promedio de 407 puntos frente a los 478 puntos del promedio de la OCDE. Este resultado representa la mayor caída en la prueba PISA desde el año 2000, lo que subraya la necesidad urgente de mejorar la calidad de la educación desde los niveles básicos.
La prueba PISA evalúa las habilidades de los estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias.
En México, 2 de cada 3 estudiantes no alcanzan el nivel básico en matemáticas. Para asegurar que más jóvenes alcancen su potencial, es crucial mejorar la calidad de la educación desde los niveles iniciales.
México cuenta con 34.7 millones de estudiantes, desde preescolar hasta universidad. De ellos, 6.4 millones no asisten a la escuela, lo que representa el 18%. Esto significa que, de cada 10 niños entre 6 y 14 años, 1 no va a la escuela. La baja asistencia en la educación básica es uno de los principales problemas educativos del país.
Sin embargo, es en el nivel de bachillerato donde más jóvenes abandonan la escuela. La mitad de los estudiantes de bachillerato no continúan a la licenciatura. Actualmente, hay 5.4 millones de estudiantes en bachillerato en México, con una tasa de escolarización del 62.5%, que no se ha recuperado desde la pandemia de COVID-19.
Las personas que hablan lenguas indígenas enfrentan mayores obstáculos para acceder a la educación, con casi 3 de cada 10 no asistiendo a la escuela, lo que representa una brecha del 9% en comparación con quienes solo hablan español.
Estas poblaciones enfrentan barreras estructurales como el idioma, la falta de infraestructura, la distancia de los centros educativos y las normas sociales, que limitan su acceso a una educación de calidad.
Algunas propuestas para construir un sistema educativo más resiliente, competitivo, inclusivo y de mejor calidad son:
- Dar mayor importancia a las matemáticas en el nuevo plan de estudios: Las matemáticas serán cada vez más cruciales para el desarrollo de los estudiantes y la movilidad social. Los resultados de PISA 2022 muestran un retroceso significativo en matemáticas, que afectará el futuro de los estudiantes. Es necesario reconsiderar la importancia de las habilidades matemáticas en el currículo y promover estrategias para abordar este rezago.
- Aumentar y mejorar la distribución de los recursos educativos: Según la OCDE, mejorar el desempeño en matemáticas requiere una mayor inversión y una mejor distribución de los recursos educativos. México actualmente asigna solo el 2.96% de su PIB a la educación, mientras que la UNESCO sugiere al menos el 4%. Aumentar el presupuesto educativo en 355.5 mil millones de pesos representaría un incremento del 35% por alumno (10,726 pesos mexicanos).
- Implementar evaluaciones estandarizadas a nivel nacional: Las evaluaciones estandarizadas son cruciales para guiar las políticas educativas. En el contexto postpandemia, entender el impacto del cierre de escuelas en el aprendizaje es esencial. Las evaluaciones diagnósticas actuales no son suficientes, por lo que se necesitan evaluaciones recurrentes y diseñadas para el contexto nacional.
- Fomentar el acceso y la continuidad escolar: Es importante desarrollar políticas específicas para cada grupo sociodemográfico y basadas en la información sobre las causas subyacentes de los problemas en cada comunidad. También se requiere un sistema para identificar a los estudiantes en riesgo de abandono escolar y desarrollar mecanismos de prevención personalizados.
- Asegurar una educación de calidad: Es esencial contar con un número adecuado de docentes calificados y proporcionarles el apoyo necesario para adaptar sus lecciones a las necesidades de los estudiantes. Además, se debe garantizar un entorno de aprendizaje adecuado, con inversiones en infraestructura básica como agua, higiene, electricidad y materiales didácticos


