Por Alfredo Inzunza.
El día de ayer el Banco de México dio a conocer algunos indicadores económicos clave en la presentación del informe trimestral correspondiente al segundo trimestre (abril-junio) de 2024, entre estos indicadores se encuentran la tasa de referencia, la inflación, el tipo de cambio, la tasa de desocupación, el PIB, etc.
El Banco de México ha revisado a la baja su pronóstico de crecimiento del PIB, ya que anteriormente Banxico esperaba que México creciera al 2.4% durante 2024 y 1.5% para 2025, ahora proyectan un crecimiento del 1.5% para 2024 y del 1.2% para 2025, en cifras sin ajuste estacional.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) espera que crezcamos al 3% (rango entre 2.5%-3.5%) en 2024, el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que México crezca un 2.2% en 2024 y un 1.6% en 2025, el Banco Mundial espera un crecimiento del 2.3%, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) espera que México crezca un 2.2%, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) espera que crezcamos al 2.5%, durante 2023 el PIB de México registró un crecimiento de 3.2% con cifras sin ajuste estacional.
En los últimos años, México ha experimentado una desaceleración económica significativa. Diversos indicadores, como el crecimiento del Producto Interno Bruto y la inversión, han mostrado señales de enfriamiento en comparación con los años anteriores, el PIB de México durante el tercer trimestre de 2022 mostró un crecimiento anual del 4.6%, para el segundo trimestre de 2023 fue un crecimiento anual del 3.5%, para el primer trimestre de 2024 fue del 1.9% anual y para el segundo trimestre un 1% anual, se ve clara la desaceleración económica que ha venido presentandose en el país.
Durante el segundo trimestre de 2024, se registró una salida de capitales de México por un monto total de 8,233 millones de dólares. En 16 de los últimos 21 trimestres, ha habido un flujo de capitales hacia fuera del país.
Factores como la incertidumbre global (conflictos geopolíticos), la inflación persistente y las políticas monetarias más restrictivas contribuyeron a la ralentización del ritmo de crecimiento en el país.
Para que el PIB crezca un 2.5% anual en 2024, como lo estima la SHCP, el Producto Interno Bruto debería crecer un 1.89% trimestralmente en los últimos dos trimestres del año, una cifra que no se ha observado desde el cuarto trimestre de 2020, cuando la economía aún estaba en recuperación y el crecimiento trimestral fue de 4.32%, y para que la economía crezca un 3.5% anual en 2024, el PIB tendría que incrementarse un 3.19% en los últimos dos trimestres del año.

Si el PIB llegará a crecer un 2.2% en 2024, como estima el Fondo Monetario Internacional (cifra actualizada a julio de 2024), el sexenio de Andrés Manuel López Obrador fuera el que tuviera el crecimiento sexenal promedio más bajo en 30 años, ya que México tuviera un crecimiento sexenal promedio del 1.1% aproximadamente, con Enrique Peña Nieto fue de 1.9%, con Felipe Calderón fue del 1.4%, con Vicente Fox fue del 1.8% y con Ernesto Zedillo fue de 3.6%.
De cumplirse la expectativa de Banxico de crecer al 1.5%, este sexenio tuviera un crecimiento de 0.9% en promedio anual aproximadamente, el sexenio con menor crecimiento económico desde Miguel de la Madrid (1982-1988), donde el crecimiento económico total fue del 3.1%, con un promedio de crecimiento económico de aproximadamente 0.2%.
Un dato curioso, es que cuando es año electoral, la economía tiende a crecer más durante los primeros seis meses. A lo largo de estos años, solo en 1988 el crecimiento fue mayor en el segundo semestre. En el primer semestre de este año, el PIB de México aumentó solo un 1.3%.
Durante su campaña y primeros años de gobierno, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), hizo varias promesas económicas ambiciosas, entre las cuales destacaba la de lograr un crecimiento económico anual promedio del 4% durante su sexenio. Este objetivo era parte de su discurso de transformación, que buscaba diferenciarse de lo que él denominaba los “periodos neoliberales”, caracterizados, según él, por un crecimiento económico promedio de apenas el 2% anual.
Desde 2019, antes de la pandemia de COVID-19, la economía mexicana ya mostraba signos de desaceleración, con una ligera contracción de 0.25%. Luego, en 2020, la crisis sanitaria y económica mundial golpeó fuertemente a México, provocando una contracción del PIB de alrededor del 8.62%, una de las más severas en la historia reciente del país.
Después de la contracción del 2020 debido a la pandemia de COVID-19, el PIB de México creció un 5.7% en 2021. Este crecimiento fue un efecto de la recuperación económica mundial y de la reapertura de actividades tras las restricciones por la pandemia.
En 2022, la economía mexicana siguió creciendo, aunque a un ritmo más moderado en comparación con 2021. El crecimiento del PIB fue de alrededor del 3.9%. Este resultado estuvo influenciado por factores como la inflación global, las políticas monetarias restrictivas y la incertidumbre económica internacional.
Factores que han influido en la desaceleración.
Varios factores han contribuido a que la economía mexicana no alcance el crecimiento prometido por AMLO:
- Incertidumbre en las políticas económicas: La cancelación de proyectos como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y los cambios en las reglas del sector energético han generado preocupación entre inversionistas nacionales y extranjeros, lo que ha afectado la inversión privada.
- Pandemia de COVID-19: La crisis sanitaria tuvo un impacto devastador en la economía global, y México no fue la excepción. La caída de la demanda externa, la interrupción de cadenas de suministro y las medidas de confinamiento afectaron seriamente la actividad económica.
- Inflación y políticas monetarias restrictivas: La inflación ha afectado el poder adquisitivo de los consumidores, y las tasas de interés más altas, necesarias para controlar la inflación, han encarecido el crédito y limitado el consumo y la inversión.
- Tensiones globales: Factores externos, como las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la guerra en Ucrania y la volatilidad en los precios de las materias primas, también han generado un entorno desafiante para el crecimiento económico en México.
El crecimiento económico de México durante el sexenio de AMLO ha estado lejos de alcanzar el 4% prometido. Los desafíos tanto internos como externos han hecho que el crecimiento se mantenga en niveles similares a los de los periodos neoliberales que AMLO criticó.


