Una opinión de Alfredo Inzunza.
El proyecto presentado por el Presidente Javier Milei busca implementar una serie de medidas enfocadas en reducir el tamaño del Estado, avanzar en privatizaciones y mantener el equilibrio fiscal, entre otros objetivos prioritarios.
El 15 de septiembre, el presidente Javier Milei llevó a la Asamblea Legislativa su propuesta de Presupuesto Nacional para 2025. Además de reafirmar su compromiso con lograr un equilibrio fiscal el próximo año, también compartió con el Congreso las principales proyecciones económicas que su gobierno está observando de cerca.
En un acontecimiento histórico, el propio Presidente convocó a senadores y diputados para explicar, en persona y a través de una cadena nacional, los puntos clave de lo que se conoce como la “ley de leyes”. Este presupuesto definirá la política del gobierno no solo para el próximo año, sino también para los años venideros.

La presentación contó con la presencia de legisladores del partido oficialista, algunos aliados del PRO y el radicalismo, así como los miembros de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de ambas cámaras. También asistieron ministros y varios invitados especiales, aunque destacó la ausencia significativa de legisladores del peronismo, partidos de izquierda y otros bloques.
Entre los puntos destacados del presupuesto están:
- Equilibrio fiscal: El presupuesto proyecta un leve superávit en el sector público nacional, con un resultado primario del 1.3% del PIB para 2025. En 2024, el superávit sería del 1.5%. El presidente Milei resaltó que no se ha presentado un presupuesto equilibrado desde 2014, ni se ha alcanzado un superávit anual desde 2010, ni dos años consecutivos de superávit desde 2008.
- Sector público: Para 2025, se prevé un superávit financiero de $190,655 millones en el Sector Público Nacional, con un resultado primario de $1,473,426 millones. Los ingresos totales sumarían $125,936,982 millones, equivalentes al 16.5% del PIB, mientras que los gastos totales serían de $125,744,647 millones, manteniendo un leve ajuste respecto a 2024.
- Administración nacional: Los ingresos de la Administración Nacional alcanzarían $113,597,387 millones, lo que supone un incremento del 34.8% respecto a 2024. Se estima que los ingresos corrientes crecerán un 34.5% y los ingresos de capital aumentarán un 189.5%. Los gastos proyectados en la Administración Nacional ascienden a $115,924,195 millones.
- Economía: El PIB crecería un 5% en 2025, impulsado por el sector industrial y el comercio. Se proyecta que la inversión aumente un 9.9% y el consumo privado un 4.5%, el oficialismo estima que el PIB crezca nuevamente un 5% para 2026 y un 5.5% para 2027.
- Dólar: Se espera que el tipo de cambio oficial alcance los $1,207 pesos argentinos por dólar a finales de 2025, ya que el equipo económico del gobierno estima una devaluación del 15.5% a lo largo de 2025, y se espera que el tipo de cambio oficial alcance los $1,347 en 2026 y $1,446 en 2027.
- Deuda: Para 2025, el equilibrio fiscal será clave para evitar la necesidad de financiamiento mediante deuda o emisión monetaria, marcando el segundo año consecutivo sin desequilibrio en las cuentas públicas.
- Inflación: Se proyecta que la inflación baje al 18.3% en 2025, 11.6% en 2026, con una tendencia hacia un dígito en 2027, donde se espera que la inflación sea de 7.4%. El gobierno de Milei proyecta que la inflación del próximo año será la más baja desde 2007, cuando el índice de precios al consumidor anual alcanzó el 8.4% en diciembre.
- Privatizaciones: El Gobierno se comprometió a seguir reduciendo los fondos fiduciarios y a avanzar en la concesión o privatización de empresas públicas.
- Comercio exterior: Se espera un aumento del 9% en las exportaciones hasta llegar a $104,030 millones de dólares, mientras que las importaciones subirían un 13%, alcanzando los $83,282 millones de dólares, y un superávit comercial de $20,748 millones de dólares en 2025.
- Ejes prioritarios: El Gobierno centrará sus esfuerzos en tres áreas clave: apoyo social directo, fortalecimiento de la seguridad y defensa, y la modernización del Estado.
El futuro del proyecto de presupuesto es incierto, ya que debe pasar por la Comisión de Presupuesto antes de llegar a la Cámara de Diputados y el Senado. Con la composición actual del Congreso, es poco probable que sea aprobado sin modificaciones, ya que el oficialismo no tiene mayoría en ninguna de las cámaras.
El oficialismo y aliados (LLA, PRO y aliados) tienen 84 asientos en la Cámara de Diputados, mientras que la oposición (UPP y aliados) tiene 173 asientos, en el Senado de la Nación Argentina el oficialismo y aliados (LLA y PRO) ocupan 13 asientos, mientras que la oposición (UPP y aliados) ocupan 59 asientos, como se puede observar el oficialismo en ninguna Cámara cuenta con ni siquiera la mitad de los asientos.
Si el presupuesto no es aprobado antes del 1 de enero de 2025, se podría prorrogar el presupuesto actual, que en realidad es el de 2023, prorrogado anteriormente. Esto obligaría al presidente a gobernar con cifras desactualizadas y sin los mecanismos de equilibrio propuestos en el nuevo proyecto.


