La herida de los Sinaloenses.

Una opinión de Naroly García.

La herida que los Sinaloenses jamás podremos sanar es la herida psicosocial que nos ha dejado el actual Gobierno del estado al no darnos una respuesta y minimizar la situación, una herida de inseguridad y desconfianza de la que difícilmente nos podremos recuperar y que venimos cargando los Méxicanos desde hace muchos años después de los esfuerzos fallidos que realizó Felipe Calderón durante su gobierno como presidente de la república, que al no ser suficiente, como respuesta surgió una competencia entre Cárteles misma que ha provocado a la fecha una serie de incidentes violentos en nuestro estado y en la ciudad de Culiacán.

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El problema del narcotrafico lejos de resolverse ha aumentado en las últimas décadas, es de suma importancia hablar de las consecuencias psicológicas luego de haber sufrido una victimización por la delincuencia organizada y estos grupos delictivos. Sinaloa ha vivido bajo amenazas cotidianas, esto sin podernos permitir llevar nuestras vidas y rutinas con tranquilidad.

Es triste pensar en todas esas personas que inclusive ante tanta inseguridad y descontrol que se vive en nuestra ciudad, tienen que tomar la decisión de ir a trabajar poniendo en riesgo sus vidas porque son el sostén de sus familias.

Adultos mayores que no tienen quienes los protejan están por las calles de Culiacán con temor, pero con la necesidad de trabajar para poder llevar un taco a la mesa.

Personas que están en los hospitales con sus enfermos, con miedo de que en cualquier momento tengan que ir por medicamentos y les arrebaten la vida, así, dejando solos a sus familiares que necesitan de ellos.

Niños que seguramente no entienden la gravedad de la situación y se preguntan porque no van a sus escuelas, no ven a sus maestros y compañeros.

Jóvenes que vuelven a sentir y a experimentar la misma sensación de frustración y terror de la pandemia ahora que toman sus clases virtuales y no pueden salir de sus hogares por la violencia que se vive.

Han jugado de manera muy cruel con la salud mental de la ciudadanía, mucha ansiedad y desespero por saber si nuestras familias y amigos se encuentran bien, la incertidumbre de saber si pronto regresaremos a nuestras aulas o empleos y vida cotidiana con tranquilidad.

¿Qué sucede cuando las personas somos víctimas del crimen organizado?, en un contexto psicosocial las consecuencias de la violencia las podemos diversificar de manera colectivas e individuales en sentir y sufrimiento a percepción y vivencia de cada ciudadano, el solamente pensar en las alteraciones a la vida social que están experimentando familias, amigos y conocidos de personas que les han arrebatado la vida es sumamente perturbador. Al mismo tiempo, es un miedo sistemático el que experimentará la comunidad Sinaloense entera, ya que permaneceremos con un lenguaje de ansiedad que asociaremos con el miedo y percibiremos transtornos neuróticos a corto o largo plazo que deteriorarán nuestra salud mental por la experiencia.

Los Sinaloenses pedimos y queremos paz para poder salir y llevar nuestra vida como de costumbre, totalmente tranquila y sin temor alguno de que nos arrebaten la vida por estar en medio de una guerra que NO es nuestra.

Querido Culiacán sé que será difícil de sanar esta herida, pero te queremos de vuelta.
Querido Culichi sé que será difícil de sanar esta herida, pero espero nos devuelvan nuestras vidas. Querido Sinaloa sé que será difícil sanar esta herida, pero espero pronto nos devuelvan la fe de volver a ser felices y libres.

Vox Populi
Columnista

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