Por Alfredo Inzunza.
El 18 de septiembre de 2024, la Reserva Federal (Fed) tomó la decisión de reducir su tasa de interés en 50 puntos base (0.50%), situándola en un rango de entre 4.75% y 5%. Este recorte representa el primer ajuste de este tipo desde marzo de 2020, cuando la Fed, en una reunión extraordinaria, redujo su tasa en 100 puntos base (1.00%) como respuesta al pánico causado por el impacto económico del Covid-19, en aquel entonces el recorte fue de 1.25% hasta el 0.25%.
Este recorte de medio punto porcentual no pasó desapercibido, ya que coincidió curiosamente con otro evento similar ocurrido el 18 de septiembre de 2007, cuando la Fed también decidió reducir su tasa en 50 puntos base al comienzo de la crisis financiera global. Esta decisión, al igual que en 2007 y en 2001, ha generado preocupación sobre la posibilidad de una recesión inminente, dado que en las dos ocasiones previas en que se adoptó una medida similar, el país entró en recesión poco después.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) no alcanzó un consenso unánime respecto al recorte de tasas. Mientras la mayoría de los miembros apoyó la reducción de 0.50%, Michelle Bowman abogó por una medida más cautelosa, prefiriendo un recorte de solo 0.25%.
Es destacable que 105 de los 114 economistas que fueron encuestados no anticipaban un recorte de 50 puntos base, ya que la mayoría esperaba un ajuste más leve de 25 puntos base.
Perspectivas de la Reserva Federal (Fed).
El FOMC ajustó sus expectativas para la tasa de interés de referencia hacia el cierre de 2024, situándola en 4.4%, lo que sugiere la posibilidad de un segundo recorte de 50 puntos base. Esta nueva estimación contrasta con las previsiones anteriores, que indicaban una reducción más moderada a 5.1%. Según la gráfica “dot plot”, dos oficiales no anticipan más recortes en 2024, ocho esperan un recorte adicional de 25 puntos base y nueve prevén otro recorte de 50 puntos base.
Para 2025, se espera una reducción significativa de 150 puntos base (1.5%), lo que llevaría la tasa a un rango entre 3.25% y 3.50%. Para 2026, las proyecciones ubican la tasa de interés en un rango de 2.75%-3.00%, sin grandes cambios previstos para 2027.
La Fed también ajustó sus previsiones sobre otros indicadores económicos. La inflación esperada para el cierre de 2024 se redujo de 2.6% a 2.3%, mientras que en 2025 se espera que baje de 2.3% a 2.1%. En contraste, la tasa de desempleo se incrementará de 4.0% a 4.4% en 2024 y se mantendrá en ese nivel en 2025. El crecimiento del PIB se ajustó a la baja, con un crecimiento anual proyectado del 2.0% para los últimos trimestres de 2024, 2025 y 2026.
Impacto de un recorte en la tasa de interés.
El recorte de tasas reduce el costo del crédito, incentivando a empresas y consumidores a gastar e invertir más. Las inversiones fijas también se ven beneficiadas, ya que, al bajar las tasas de interés, aumenta la valuación de proyectos debido a un menor descuento de los flujos futuros. Sin embargo, este tipo de recortes a menudo ha sido seguido por recesiones, lo que genera inquietud sobre el rumbo de la economía en los próximos meses.
Reacción del oro ante el recorte.
Tras el anuncio del recorte, el precio del oro superó los 2,600 dólares por onza, alcanzando un nuevo máximo histórico. Esto fue impulsado por las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, quien afirmó que no se apresuraría a realizar recortes adicionales en las tasas de interés, lo que llevó a los inversionistas a buscar refugio en activos seguros como el oro.
El recorte de 50 puntos base realizado por la Reserva Federal tendrá efectos significativos en la economía de Estados Unidos: hará más accesible el crédito, incentivará el consumo y la inversión, pero también podría incrementar el riesgo de recesión. Las decisiones que la Fed tome en los próximos meses serán clave para definir el rumbo económico del país.


