Por Adrián Espinosa de Los Monteros
No tenía ni media hora en suelo argentino y la chica del escáner que revisaba las maletas ya me había murmurado que Milei era el mejor presidente de la historia argentina y que no la escucharan sus compañeros. Lo dijo como queriendo guardar la compostura y la firmeza que demanda su puesto de trabajo y al mismo tiempo bromeando para aligerar el momento. Esta fue mi primera interacción en Córdoba, Argentina.
Hablando de la psique del argentino, hay muchas concepciones erróneas alrededor de su personalidad que si bien algunas pueden cumplirse, otras están completamente fuera de lugar y son falsas. No se puede etiquetar a toda una población como soberbia, intratable y demás simplemente por haber nacido en un territorio determinado. Es como si se decretara que todas las personas de la CDMX son ventajosas. Es fácil caer en populismos cuando no se constata de primera mano. Y yo lo pude hacer.
Fui a caer en Córdoba Capital, provincia de Córdoba, una ciudad de un millón y medio de habitantes situada en la zona central del país del Cono Sur. La verdad es que yo no conocía mucho sobre ese lugar, más allá de sus equipos de fútbol: Belgrano, Talleres y hace no mucho Instituto. Sabía que Belgrano había sido el equipo que se encargó de mandar al descenso a River Plate allá por el 2011. Luego, antes de viajar, supe que era la provincia argentina que más bebía fernet a nivel nacional y también que la entonación cordobesa era muy particular, por no decir graciosa.

En esa ciudad corre el Río Suquía, que atraviesa buena parte de esta y donde la gente puede correr-caminar por la orilla, pues se extiende varios kilómetros. Este estuvo parcialmente seco gran parte de mi estancia, ya que me tocó ir en verano y aunque sí hubo lluvias, no sobraron. Me hospedé en el barrio de Providencia, a lado de Alberdi, que es sede del equipo Belgrano. Alberdi es un barrio clasemediero el cual no se recomienda visitar de noche, pero sí hay folclore ya que en varias esquinas se pueden apreciar murales alusivos al equipo de fútbol, cuyo color principal es el azul cielo.
Por su parte, Providencia también es un barrio clasemediero, con fruterías, cafeterías antiguas, edificios departamentales, verdulerías y pollerías. La justa medianía y nada muy ostentoso, pero la ubicación era estratégica ya que se hacían 10 minutos caminando hasta la Plaza Colón y unos 20 hasta la Plaza San Martín, la principal de Córdoba Capital, ambas ubicadas en el Centro, donde uno puede apreciar las edificaciones que combinan el estilo barroco-colonial con influencias europeas del neoclásico y el neogótico.
Algunas son altas, de ladrillo, prolongandose hasta Nueva Córdoba, la zona hipster-estudiantil de alta plusvalía. Ahí en Nueva CBA recorrí varias veces la Avenida Chacabuco y la Avenida Presidente Arturo Illia, que se distinguen por sus grandes camellones al estilo de la Av. Mazatlán o Nuevo León, en la Condesa, CDMX. También hay varias paradas de colectivo, por lo que es una zona con embotellamientos.
Cerca de ahí se encuentra el Parque Sarmiento, un sitio nombrado así por el expresidente argentino del Siglo XVIII, Domingo Faustino Sarmiento. Ahí se extienden colinas desde donde uno puede divisar diferentes puntos de la ciudad. También hay carritos que venden choripanes, cafés, helados, “panchos” (hot-dogs) y demás. Un lugar muy agradable, que también funciona para los runners, pues también es común ver gente hacer ejercicio.
Es curioso: parecería algo sin importancia porque simplemente son tiendas tipo abarrotes, pero hay algo mágico en los Kioscos y Maxi kioscos. Era alucinante ver la variedad de marcas de alfajores: Jorgito, Tita, Milka, Rasta, Fantoche y Guaymallén. Recomiendo el Fantoche de 3 pisos. En estos lugares, dicho sea de paso, puedes simplemente comprar algo o hasta cargar la tarjeta SUBE, para tomar el colectivo. Creo que lo que lo hacía deslumbrante era ver productos que nunca habías visto en tu vida, o sí, pero con otro nombre o etiquetado.

Lugares de interés: Palacio Ferreyra (construcción de estilo francés que en 2007 se transformó en Museo, pero que a principios del siglo pasado fungía como casa de la familia Ferreyra encabezada por el Dr. Martín Ferreyra, donde habían 35 dormitorios y 19 baños)y ahora el nombre oficial es Museo Superior de Bellas Artes Evita – Palacio Ferreyra, un ícono cultural imprescindible de la ciudad situado enfrente de la Plaza España: otro lugar predilecto para la convivencia entre cordobeses, donde se toma mate y se pasa el tiempo en las áreas verdes. En esa misma manzana también está el Museo Emilio Caraffa, el Palacio Dionisi de Fotografía y el Museo de Ciencias Naturales. Recomiendo visitar todos.
A mi parecer, también es imprescindible caminar por la Cañada (Av. Figueroa Alcorta- Marcelo T. de Alvear) que está rodeada de cafeterías, restaurantes, edificios departamentales y supermercados pequeños. En particular, el Bar Café Aranjuez es un must, en la esquina de Alvear y Deán Funes, donde puedes tomar un café cortado, con criollitos y medialunas.
Otro lugar digno de mencionar es Perdú, en la esquina de Mariano Fragueiro y Santa Rosa. Ahí recomendaría tomar café y comer facturas, son un diez y te atienden bien. Un poco más lejos está Pauza Café, sobre Chacabuco, ya en Nueva Córdoba, es más caro, pero el lugar está acondicionado para hacer home office, si te gustan los cafés monocromáticos con vibra de concreto este es tu lugar. Si lo tuyo es un lugar pequeño y acogedor, ve a Fulano Café. O Abierto Café, sobre la famosa Cañada.
Ah, se llaman facturas (es pan dulce) porque a finales del siglo XIX el sindicato de pasteleros anarquistas decidió burlarse del Estado bautizando sus productos con ironías: vigilantes (forma de bastón), bolas de fraile (mensaje vs la Iglesia)y cañoncitos (crítica al ejército). El nombre es una alusión al trabajo arduo de los panaderos.
A su vez, En CBA y la Argentina en general (los argentinos le agregan el artículo “la”) puedes tomarte un submarino, bebida de chocolate amargo con leche bien caliente. También es típico comer un pebete,un sandwich ovalado y esponjoso servido con jamón, queso y salame. En Córdoba y en toda Argentina venden empanadas, y la verdad, habiendo probado ahí y en Buenos Aires, determiné que las mejores son las de Tucumán (probé empanadas tucumanas en Bs As)no sé si sean lo más parecido a esa provincia norteña, pero rebosaban de sabor.
Para ser sincero, Córdoba no destaca en cuanto a gastronomía, pero lo que sí es para resaltar es el Lomito Cordobés, el sandwich insignia de la provincia, que se sirve en un pan francés con bife de lomo, mayonesa (abundante), queso tybo, huevo, tomate y lechuga. Ah, y tomar fernet con coca, pero con moderación porque esa bebida traiciona.

Pasando Plaza España está la Universidad Nacional de Córdoba, la más antigua de Argentina, por cierto, fundada por la orden jesuita. El campus da una sensación de amplitud, como también lo hacen otras que están en México, especialmente la UNAM.
Sin embargo, no llega a la extensión de esta última, pero sí es válida la remembranza pues al igual que ahí, el alumnado de la UNC (y en general el argentino)se apropia del espacio público para realizar murales, pintadas, graffitis, y tomar mate. Muchas de estas representaciones, es importante decir, en referencia directa a la dictadura cívico-militar o vinculados, como las Madres de Plaza de Mayo. En general, el campus es muy verde.
En general el cordobés es de personalidad relajada y ocurrente, alejada de los aires de superioridad del porteño. Es gente muy amable, sin pretensiones y transparente. La entonación particular destaca dentro del repertorio del habla cordobesa. Es muy gracioso. “Culiao” suelen decir, como una especie de “wey” pero cordobés. De uso diario informal.
Finalmente, gracias al personal del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Facultad de Psicología de la UNC por recibirme y guiarme en la aplicación de mi instrumento de investigación. En especial gracias a la Dra Silvina, Seba, Ana, Daniela y Maca. Me sentí parte del equipo aunque no lo era.
En general, el cordobés es una persona muy amable y atenta, como dije al principio: no se deje engañar por populismos baratos respecto a la gente de ese lindo país. Mejor compruébelo en carne propia.





