Gobernar en 15 segundos: El reto de comunicar tecnología y política.

Darío Jiménez

Por Darío Jiménez

El algoritmo castiga lo aburrido y el ciudadano castiga lo ridículo. ¿Cómo se vuelve viral un proyecto de Estado sin perder la credibilidad institucional?

Canal de whatsapp Politikmnte

Si hay algo que nos hace darle swipe automático al abrir TikTok o Instagram, son dos cosas: que nos quieran vender algo a la fuerza o toparnos con propaganda del gobierno. Vivimos la paradoja de la sobreinformación.

Hoy, te juzgan en tres segundos; si no conectas, el usuario te condena al olvido. La regla de oro no cambia: gobernar también es comunicar. Y este es el gran dolor de cabeza de la administración pública de hoy.

Planear el futuro de un estado, apostar por la ciencia o armar infraestructura requiere visión y datos duros; temas que, siendo honestos, son complejos. Ahí está la situación: ¿cómo comunicas un proyecto de soberanía tecnológica o un polo de innovación sin aburrir a la gente, pero sin perder la seriedad que exige el Estado en un video de 60 segundos? Ante esto, la comunicación de gobierno suele caer en dos trampas. La primera es la “vieja escuela”: aferrarse al clásico boletín eterno, lleno de tecnicismos que nadie lee, acompañado de la foto acartonada del funcionario en su escritorio.

Esas fotos documentan un evento, pero no comunican absolutamente nada. Son un monólogo del gobierno hablándose a sí mismo. La segunda trampa, por pura desesperación de encajar, es volverse frívolos. Es ver al funcionario intentando subirse al trend de moda jugando a ser influencer. En vez de aprender a “empaquetar” la complejidad para que se entienda, vacían el mensaje. Cambian credibilidad por un par de likes y reproducciones que no sirven para nada. Puro ruido político. La salida a este laberinto es juntar dos mundos que casi nunca se hablan: el periodismo científico y el marketing estratégico.

No se trata de hacer el mensaje “tonto”, sino de traducirlo. En digital, si quieres que tu proyecto exista, tienes que dominar dos cosas: retención e interacción. La retención es sobrevivir a los primeros tres segundos. La interacción (guardar, compartir, comentar) es lo que legitima. Nadie comparte un boletín de prensa, la gente comparte lo que le sirve. Guardas un video porque te explica un trámite fácil o se lo mandas a un conocido porque sabes que le va a ayudar. Para no morir ignorado, tienes que entretener y aportar. Esto requiere atacar en tres frentes: contenido de valor (datos que le sirven a la gente), de promoción (para que usen el proyecto) y el más importante, el humano (la realidad, el detrás de cámaras, la talacha de todos los días). La regla es implacable: lo auténtico vende. El gobierno siempre se ha visto como algo gris, escudado detrás de un logotipo. Hay que animarnos a mostrar que detrás del servicio público hay personas.

Es mil veces más fácil que el ciudadano conecte y defienda un proyecto cuando ve a alguien sudando la camiseta, que cuando ve un sello en un oficio. Aplicado a la tecnología, la misión es clara: no me hables de litio, de transistores o de especificaciones técnicas. Háblame de la ingeniera poblana que ya no tiene que irse del país porque ahora está diseñando el futuro aquí mismo. A nadie le importa compartir una gráfica del PIB, pero todos comparten el orgullo de ver a alguien de los suyos rompiéndola. Lo que no se comunica bien, no existe políticamente.

La innovación necesita el respaldo de la gente para sobrevivir a los cambios de sexenio y volverse un proyecto de Estado. El verdadero poder de la comunicación política no es disfrazar al funcionario para que salga en el último baile viral, es elevar el nivel de la conversación.

El reto es hacer que lo verdaderamente importante se vuelva, por fin, interesante.

Darío Jiménez
Columnista
Darío Jiménez cuenta con un perfil especializado en el análisis técnico y estratégico de la economía, las finanzas y la comunicación política. Actualmente, se encuentra en la etapa final de su doble formación académica: la Licenciatura en Economía y Finanzas por la Universidad Iberoamericana de Puebla, y la Licenciatura en Mercadotecnia. Para respaldar su capacidad técnica en el sector bursátil y de gestión financiera, cuenta con la certificación como Asesor en Estrategias de Inversión (AMIB Figura 3). Asimismo, cursó el diplomado en Periodismo Científico por la UPAEP, lo que le otorga herramientas metodológicas para la divulgación objetiva de datos e información compleja. Su trayectoria profesional combina la experiencia técnica con la operación política y social. En el ámbito gubernamental, ha desempeñado funciones operativas y estratégicas en distintas administraciones de gobiernos municipales y estatales. En contraste, dentro del sector productivo y laboral, fungió como delegado sindical en la industria automotriz, adquiriendo una comprensión práctica de las relaciones industriales y las dinámicas de las y los trabajadores. Esta suma de conocimientos técnicos y experiencia en tierra le permitió incursionar de manera directa en el ámbito electoral, donde fue postulado en la sexta posición de la lista plurinominal para diputado local en el estado de Puebla. Actualmente, su desarrollo profesional y análisis público se centran en la intersección de la economía, el sector financiero y el diseño de la comunicación política.

CONTENIDOS

LO QUE SIGUE
ÚNETE A NUESTRA CONVERSACIÓN

Suscríbete para recibir contenido exclusivo y no perderte ninguna actualización de nuestros columnistas.