En el marco del tercer capítulo del Seminario Permanente del Centro de Estudios de Política Cultural (CEPOC), la psicoanalista Yoheni González Payán ofreció la conferencia magistral titulada “Historias contra el desaliento o cómo resistir la barbarie”, una reflexión profunda sobre la memoria, la palabra y las formas en que las comunidades construyen resistencia frente al dolor, el olvido y la violencia.
El CEPOC continúa así con su programa semanal de conferencias magistrales, consolidando un espacio de análisis crítico sobre la cultura, la identidad y los procesos sociales que atraviesan a Sinaloa. En esta ocasión, la sesión formó parte del capítulo titulado “De la urdimbre afectiva a la identidad: relatos a contrapelo sobre el ser sinaloense”, coordinado por el Dr. Marco Sanz, donde se busca pensar la identidad sinaloense no desde los discursos oficiales, sino desde las historias, afectos y experiencias que habitan la vida cotidiana.
Durante su participación, la Psicóloga planteó que “contar a contrapelo” implica mirar la historia desde aquello que muchas veces queda fuera del relato dominante. Explicó que esta forma de narrar tiene dos hilos fundamentales. El primero consiste en mostrar lo que el relato suele esconder: los pequeños gestos, las prácticas silenciosas y las formas cotidianas con las que las personas logran sostener su realidad incluso en contextos adversos.
El segundo hilo, señaló, es quizá más íntimo: resistir la tentación de olvidar. Para la psicoanalista, contar la historia antes de sufrirla en silencio, compartirla con otros y devolver la palabra a quien ha sido atravesado por el dolor, constituye un acto de resistencia frente al desaliento. En ese sentido, narrar no es únicamente recordar, sino también disputar el sentido de lo vivido.
La conferencia abrió una conversación sobre la importancia de la memoria como herramienta cultural y política. Frente a escenarios marcados por la violencia, la incertidumbre o la fragmentación social, las historias permiten reconocer experiencias compartidas y reconstruir vínculos colectivos. Contar, desde esta perspectiva, se convierte en una manera de no permitir que el sufrimiento quede aislado ni que las comunidades sean reducidas únicamente a sus heridas.




El planteamiento de González Payán permitió vincular el psicoanálisis con la política cultural, al subrayar que la identidad no se construye solo desde símbolos visibles o narrativas institucionales, sino también desde afectos, duelos, silencios y relatos personales que, al compartirse, adquieren una dimensión colectiva. La identidad sinaloense, en este marco, aparece como una urdimbre compleja de memorias, resistencias y formas de habitar el territorio.
Con esta tercera sesión, el CEPOC reafirma su propósito de generar espacios donde la cultura sea pensada como una herramienta para comprender el presente y abrir nuevas posibilidades de diálogo social. El seminario no solo busca analizar la realidad sinaloense, sino también recuperar las voces, relatos y experiencias que permiten imaginar otras formas de comunidad.
La conferencia “Historias contra el desaliento o cómo resistir la barbarie” dejó como eje central una idea poderosa: frente al silencio, la palabra; frente al olvido, la memoria; y frente a la barbarie, la posibilidad de contar para resistir.


