Culiacán, Sinaloa. 22 Octubre 2026.- Erradicar la pobreza no es un acto de asistencia, sino una responsabilidad del Estado mexicano, afirmó el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño, al señalar que combatir este fenómeno constituye una exigencia de justicia social y una condición indispensable para construir un país con igualdad y dignidad.
El legislador explicó que la pobreza debe entenderse como una condición de privación multidimensional en la que una persona cuenta con un ingreso insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas y presenta al menos una carencia social en educación, salud, vivienda o alimentación. Sostuvo que, lejos de ser un fenómeno meramente económico, representa una vulneración a los derechos humanos que obliga a los poderes del Estado a buscar alternativas de solución.
En su intervención, citó al premio Nobel de Economía, Amartya Sen, quien define la pobreza no solo como escasez de ingresos, sino como la privación de capacidades y libertades fundamentales, así como a Thompson, quien destaca que esta condición imposibilita la participación plena en la vida social. Ambas perspectivas, enfatizó, recuerdan que su combate exige políticas integrales, sostenibles y centradas en la dignidad humana.
Al exponer el panorama general, refirió que, a nivel internacional, el Banco Mundial estimó que para 2025 alrededor de 831 millones de personas vivían en pobreza extrema monetaria. En el caso de México, la medición de pobreza multidimensional de 2024, elaborada por el INEGI con la metodología del CONEVAL, ubicó al 29.6% de la población en esta condición, lo que equivale a 38.5 millones de personas, de las cuales 7 millones se encuentran en pobreza extrema.
En el contexto local, precisó que en Sinaloa dicha medición señala que el 17% de la población —alrededor de 533 mil sinaloenses— vive en pobreza, con 45,649 personas en pobreza extrema y un 34.6% en situación de vulnerabilidad por carencias sociales. No obstante, destacó que entre 2022 y 2024 la pobreza disminuyó en 8.3 millones de personas a nivel nacional y en 135,000 en el Estado.
Atribuyó esta reducción principalmente a dos factores: las transferencias directas y las pensiones que complementan el ingreso disponible de las familias, así como la recuperación salarial. En ese sentido, resaltó que la presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, ha destacado los programas para el bienestar como pilares fundamentales bajo la visión del “humanismo mexicano”, entendiendo la política social como un instrumento de justicia redistributiva y no de simple asistencia.
Por ello, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, hizo un llamado a los gobiernos federal, estatal y municipales a fortalecer y coordinar las estrategias de erradicación de la pobreza, garantizando presupuestos suficientes, transparencia y resultados medibles que prioricen a las comunidades con mayores carencias.
“Que ninguna persona en Sinaloa ni en México vea limitado su futuro por las condiciones económicas en las que nació. Porque erradicar la pobreza no es un acto de asistencia, es una responsabilidad del Estado mexicano, una exigencia de justicia social y una condición indispensable para construir un país con igualdad y dignidad”, concluyó.


