Cartagena, Colombia. En la Cumbre Mundial de Comunicación Política, el estratega César Augusto Hernández presentó una visión renovada sobre cómo construir campañas ganadoras, destacando el papel de la tecnología, la neurocomunicación y la correcta lectura de la agenda pública.
“La estrategia ya no se escribe solo en pizarrones, también se programa”, afirmó, al explicar que el éxito de una campaña política requiere combinar planeación clásica con herramientas digitales capaces de leer el comportamiento del votante y adaptar la narrativa en tiempo real.


Hernández destacó que toda la gente que quiere estar detrás de la candidata o el candidato es valiosa, pero advirtió que cada persona debe cumplir su función específica: “No pegados al político, cada quien en su labor”, señaló, resaltando la importancia de contar con un plan de acción ordenado y funcional.
Para el consultor, las encuestas son mucho más que números: “Nos permiten saber cómo la gente nos está percibiendo para trabajar en consecuencia en nuestra narrativa”, indicó. Advirtió que la comunicación puede convertirse en un círculo virtuoso o vicioso, dependiendo de la capacidad para reaccionar ante la percepción ciudadana.
En su ponencia, subrayó la relevancia de la neurocomunicación y la psicología del votante, que permiten entender qué siente, qué le duele y qué piensa la ciudadanía, para generar mensajes más empáticos y efectivos.
Criticó también la falta de escucha de las autoridades: “Los gobiernos no escuchan, actúan, ese es el problema”, y enfatizó que el verdadero poder comunicacional está en controlar la agenda. “Hay que saber qué está sucediendo en la agenda pública para subirnos a ella, eso es el ‘agenda surfing’”, explicó.
Su exposición dejó un mensaje clave: las campañas exitosas no se improvisan; requieren estrategia, disciplina, tecnología y sensibilidad para conectar la narrativa con la realidad emocional y social de los votantes.






