Cartagena, Colombia. En la Cumbre Mundial de Comunicación Política, la consultora colombiana Yhansui Ospina Gaviria invitó a los estrategas y líderes a romper moldes con lo que denominó “desobediencia narrativa”, un enfoque que busca incomodar con creatividad y propósito para transformar la conversación política.
“¿Y si nos atrevemos a incomodar con impacto y creatividad?”, preguntó Ospina al inicio de su ponencia, subrayando que la incomodidad, cuando se maneja con estrategia, puede ser una oportunidad en la política.
Con un tono provocador, cuestionó las prácticas tradicionales: “En un mundo donde todo el tiempo nos hablan de humanizar, cada vez más robotizamos a los políticos. ¿Cómo vamos a humanizar a un político si le damos un manual sobre qué hacer y qué no hacer?”.

La consultura colombiana criticó que la comunicación política se haya convertido en un “loop interminable” de moldes, frases vacías y liderazgos que terminan pareciéndose entre sí: “Todo se ha convertido en un eco de lo igual”.
Reflexionó también sobre el contexto colombiano: “Vivimos en un país atravesado por la polarización”, lo que hace urgente apostar por campañas que generen reflexiones ciudadanas profundas y acciones políticas que logren incidir en la agenda pública.
“La desobediencia narrativa es hacer una rebelión con propósito”, afirmó, destacando que el objetivo de la creatividad no es producir contenido viral, sino transformar la conversación y poner temas incómodos en el centro del debate público.
Cerró con un llamado a los consultores políticos: “No se trata de las campañas que ganamos, sino de las cosas que logramos transformar. Ser rebelde en política hoy es ser relevante, auténtico e inolvidable”.





