Por Adrián Espinosa.
El concepto de Ciudadano del Mundo implica el rechazo a las divisiones geopolíticas dictadas por el estado-nación, declarándose de esta forma como Ciudadanos del Mundo que trascienden cualquier imposición estatal. Este concepto intenta desafiar las ideas nacionalistas que siempre han tenido lugar en los diferentes estados, asentados, tal vez, de una manera más profunda en algunos de ellos, mientras que en otros existe mayor flexibilidad.
Uno de los países donde el sentimiento patriótico y nacionalista siempre ha aflorado de una manera muy particular es Estados Unidos, cuya propaganda en televisión, cine y medios de comunicación ha logrado hacer que estos valores patrióticos se establezcan en la gran mayoría de las familias estadounidenses, el bombardeo mediático es muy difícil de eludir, por lo que los gringos son presas fáciles.
Sería difícil establecer si el sentimiento patriótico sería igual de fuerte de no existir el bombardeo mediático, pues sin el aparato ideológico detrás, hubiera parecido una empresa difícil. Estados Unidos, a pesar de ser un país que siempre ha albergado inmigrantes de todos lados, se mantiene reacio a las políticas y costumbres que dicta la Aldea Global y la Globalización, sus políticas antimigratorias (ICE, por sus siglas en inglés) siempre han procurado la hostilidad hacia los migrantes y priorizado a sus connacionales.
En México nunca ha existido algo similar con el peso de la magnitud nacionalista y xenofóbica de los vecinos del Norte, sin embargo no significa que algunos valores nacionalistas no estén bien afincados en algunos mexicanos. Recuerdo una marcha hace algunos años, a la que se le denominó “Marcha Fifí”, en la cual los asistentes instaban a los migrantes centroamericanos a regresar a sus países.

Lo último que pasó de este tipo fue la ¿indignación? Prefabricada o no, del boxeador Saúl “Canelo” Álvarez, al alegar que Lionel Messi había pateado intencionalmente el jersey de México durante los festejos de la Selección Argentina, tras la victoria ante el TRI. No es la primera vez que alguien confunde algo relacionado con el deporte con un asunto nacionalista, es la misma razón por la que siempre hay riñas afuera de los estadios, por una malentendida visión del juego, por pensar que está en juego la patria.
Es curioso cómo el boxeador piensa, quiero pensar, que el jersey de México simboliza la bandera tricolor y nuestros valores siendo pisoteados inclementemente por el 10 argentino. Por supuesto que sus comentarios causaron revuelo en la red del pajarito, donde, en su mayoría, le llovieron criticas por haber descontextualizado el video y haberse dejado llevar por un síndrome nacionalista.
Aunque también hubo quién lo apoyó, como Esteban Arce, conductor de Foro TV, quien solicitó a las autoridades que “no dejen entrar a Messi a la Riviera Maya la próxima vez que venga de vacaciones”.
No cabe duda que tanto Arce como Álvarez se tomaron muy en serio los honores a la bandera cuando eran pequeños, pues de otra manera no se entiende su comportamiento. En un asunto relacionado, me tocó ver algún video en redes en donde una hincha argentina llamaba “vende patrias” a Gerardo Martino y Rogelio Funes Mori, integrantes de la Selección Mexicana, pero de origen argentino, cómo es apreciable, el sentimiento patriota puede florecer en todos lados, supongo que es una de las razones por las que tantos soldados estadounidenses murieron en Vietnam: lo hicieron por la patria.
A pesar de todo el ruido que pueden causar el nacionalismo y el patriotismo, incluso así, hay gente que está dispuesta a abrazar el concepto del antipatriotismo, asegurando que es la única forma en que los individuos puedan ser realmente libres, además de señalar que dicho concepto se usa en detrimento del desarrollo humano y la libre elección.



