Por Adrian Epinosa.
El manejo de los medios hegemónicos occidentales (llámese estadounidenses, británicos, franceses) del recrudecimiento y la escalada de violencia del conflicto israelí-palestino ha sido sumamente tendencioso y abiertamente a favor de Israel. Diversos portales que se han manejado con poca ética pero con mucho pudor, han señalado que los israelitas “han sido asesinados”, mientras que los palestinos “mueren”.
Alguien quizás no tan familiarizado con la ética periodística que debe seguir un medio podría restarle importancia a la forma de enunciación de la noticia utilizada por estos portales, sin embargo, en medios de comunicación es muy importante cómo se presenta o se dice una noticia, sino trascendental.
Las manifestaciones públicas a favor de Israel han sido numerosas, mientras que las de Palestina han escaseado, o por lo menos no han tenido la repercusión mediática que sí han tenido las israelitas. Palestina, en este sentido, está desamparada porque no tiene a ninguna potencia mundial detrás para apoyarla por lo menos simbólicamente.
Bueno, tiene a Irán, que apoya a Hamas con 100 millones de USD al año. Incluso, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, ha dicho recientemente que apoya la legitima defensa de la nación palestina y que el regimen sionista y sus partidarios son responsables de poner en riesgo a los países de dicha región.
Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó en 2021 que Hamas recibe financiación, armas y entrenamiento de Irán, así como algunos fondos que se recaudan en países árabes del Golfo.
En cambio, Israel tiene el apoyo de nada menos que Estados Unidos.
En ese país no han cesado las manifestaciones a favor del pueblo israelí y más precisamente es en Nueva York donde convergen ambas causas ya que dicha ciudad alberga a 1.6 millones de judios, a la vez que es hogar de la comunidad palestina más grande en EEUU.

El caso de NY es interesante porque es uno de los más grandes bastiones progresistas de toda la nación, sin embargo cuando se trata de este conflicto las opiniones son divididas, incluso entre los gobernantes: el alcalde de la Ciudad de NY mostró una postura neutral, mientras que la gobernadora del estado apoyó abiertamente a Israel.
Esto muestra una fractura dentro del sector democrata perteneciente al estado de Nueva York, pues el lobby judío se ha tenido que enfrentar a la joven progresista Alexandria Ocasio-Cortez y su causa palestina.
Hace algunos días se suscitó una manifestación pacífica a favor de la liberación del pueblo palestino. Times Square se inundó de gente con banderas palestinas. El encuentro entre simpatizantes de Israel y Palestina provocó un conflicto tenso entre ambas causas, mismo que fue ablandado por la policía.
Algo que hay que entender aquí es que apoyar la liberación del pueblo palestino no está ni cerca de ser una declaración antisemita, como algunos miembros de dicha comunidad han manifestado. Mucho menos se trata de menospreciar las vidas israelís que fueron terminadas por la organización de resistencia Hamas.
Sin embargo, las narrativas dominantes propagadas por occidente han tenido repercusiones en las mentes de los ciudadanos. El mismo primer ministro de Israel, Benjamín Netayahu, ha dicho que “están lidiando con humanos animales” y tuvo la desverguenza de compartir los bombardeos en Gaza en su cuenta de Twitter.
Se dice que tomar neutralidad en casos de opresión es ponerse del lado del opresor y en este caso es una frase más que acertada ya que, incluso, organismos internacionales como Human Rights Watch han señalado que Gaza es “la prisión al aire libre más grande del mundo” y que la ocupación ilegal por parte de Israel viola el derecho internacional.


