Por Alberto Tinajero.
Bienestar y derechos para México
El 1ero. de septiembre el presidente Andrés Manuel López Obrador dio su 5to. Informe de Gobierno, para ardor de los críticos de la derecha, el presidente de México ha logrado (con éxito) construir las bases de una transformación política, estructural y social en nuestro País. Todo lo anterior, logrado bajo el contexto de una guerra y una pandemia que obligó al mundo a resguardarse en casa.
Contrario a todo lo que reconocen los críticos del PRIAN o los medios de comunicación tradicionales, que auguraban a comienzos del actual gobierno inestabilidad económica y una supuesta destrucción del país. Hoy tenemos: el tipo de cambio por debajo de los 17 pesos, la inflación estable, cifras récord en inversión extranjera, mega proyectos de infraestructura nacional que derivan en mayor crecimiento económico y una disminución en los indicadores de pobreza de nuestro país. Los resultados demostraron que los críticos de PRIAN siempre han gobernado para sus allegados, para los de arriba, pero no para el pueblo.
Con base en lo anterior, resalta a todas luces que la diferencia entre el proyecto de nación que plantea la 4ta. Transformación y cuya responsabilidad de trascendencia recae en la doctora Claudia Sheinbaum, son por un lado: la continuidad del proyecto de transformación, el bienestar general de los mexicanos empezando por los que menos tienen, garantizar los derechos fundamentales como lo son el acceso a la educación, acceso a la salud y a la alimentación. Por otro lado, tenemos al frente crítico opositor cuyo proyecto de nación (si es que lo tienen), busca el bienestar, pero para sus compadres, amigos y las cúpulas. En este sentido, su representante, que cabe resaltar fue electa en una simulación partidista donde se dejó fuera a la ciudadanía. En un lenguaje soez y estridente como es su costumbre, nuevamente plantea una privatización energética nacional puesto que, a su razonamiento vinculado fuertemente con el neoliberalismo, privatizar es la solución a todos los males.

Como ya se ha mencionado, el camino al bienestar general aún tiene un largo trecho por recorrer, pero lo importante es continuar caminando con un verdadero proyecto transformador de conciencias, que modifique las estructuras sociales, económicas y políticas de nuestro México. Eso es lo que estará en juego el siguiente año y todo lo antes mencionado, es un comparativo simple de lo mucho que contrastan las visiones de futuro. Finalmente, la estridencia de la crítica opositora resulta insuficiente para demostrarle al pueblo mexicano que ahora si quieren hacer, lo que antes no estuvieron dispuestos a realizar en su beneficio.
Como bien menciona el presidente el pueblo es sabio y es mucha pieza, al tiempo.

