Por Alfredo Inzunza.
El 1 de octubre de 2024, Claudia Sheinbaum asumirá la presidencia de México, marcando un hito significativo en la historia política del país, ya que será la primera mujer presidenta de México. Su victoria en las elecciones de 2024 representa una oportunidad para abordar los desafíos económicos y sociales que enfrenta la nación.
Finanzas públicas sanas.
Uno de los principales desafíos que enfrentará Sheinbaum será la estabilización de las finanzas públicas. Con un déficit del 5.9% del PIB en 2024, su administración deberá implementar una estrategia de consolidación fiscal sin sacrificar los programas sociales que son importantes para el bienestar de millones de mexicanos. En este contexto, la eficiencia en el gasto público y la transparencia serán esenciales para ganar y mantener la confianza del público y de los mercados financieros, además, si el gobierno materializa el alto déficit que se tiene presupuestado, la administración de Sheinbaum no tendrá margen para nuevas obras de infraestructura, esto se puede ver reflejado en un menor crecimiento económico.
Según las proyecciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los Requerimientos Financieros del Sector Público se reducirán al 3.5% del PIB en 2025, mediante recortes en el gasto público. Para 2025 se contempla un gasto neto del sector público federal de 8.66 billones de pesos (promedio de 64,961 pesos por habitante), esto se traduce a una reducción del gasto de 8.8% en términos reales, al gasto que la SHCP estima ejercer en 2024 que es por un total de 9.14 billones de pesos, esto es una reducción de casi 480,000 millones de pesos, el gasto pasaría de representar 26.9% del PIB en 2024 a representar 24% del PIB en 2025.
Sin embargo, la mayoría de los analistas consideran que alcanzar esta meta será complicado debido a las elevadas necesidades de gasto actuales, así como a las presiones de las pensiones y los costos financieros.
México Evalúa ha estimado que para reducir el déficit del 5.9% al 3.5% del PIB en 2025, será necesario un recorte en el gasto público por la cantidad de 516,100 millones de pesos, lo que equivale al presupuesto de la Secretaría de Bienestar y es un poco más de los 480,000 millones de pesos que plantea SHCP en los Pre criterios Generales de la Política Económica 2025.
La última ocasión que se presentó un recorte al gasto de tal magnitud fue en el año 2017, cuando el precio del petróleo sufrió una caída, tal hecho tuvo un impacto negativo en las finanzas públicas del país, ni siquiera con la famosa austeridad republicana que hubo en esta administración hubo un ajuste de tal grado.
Para 2025 se estima que el balance primario sea superavitario y que sea equivalente al 0.9% del PIB, lo cual contrasta con el déficit primario previsto para 2024 de 1.4% del PIB.
La SHCP calcula que al cierre de 2025 el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) alcanzará los 18.16 billones de pesos y se estabilizará alrededor del 50.2% del PIB, dicho de otra manera, se estima que la deuda pública federal del gobierno de México cierre el año de 2025 en 18.16 billones de pesos.
El costo financiero de la deuda pública alcanzaría 1.23 billones de pesos para el año 2025.
La natalidad.
Sheinbaum también ha prometido abordar el tema de las pensiones, que ha sido pospuesto por gobiernos anteriores. Asegurar recursos adecuados para solventar estos pagos es crucial, dado el envejecimiento de la población y la necesidad de proteger a los ciudadanos mayores, lo que nos lleva al siguiente desafío, el cual es la natalidad.
Se anticipa que la disminución de la natalidad afectará negativamente el crecimiento económico, varios indicadores, como la falta de personal y la baja competitividad laboral, son señales de que esta problemática pronto tendrá un impacto significativo.
De acuerdo con información de las Naciones Unidas, para 2025 en México la población correspondiente al rango de edad de 60 años o más será el 12.2%, mientras que la población correspondiente al rango de edad de 0-19 años será el 33%, viendo esto a una visión de largo plazo tenemos que para 2050 en México la población correspondiente al rango de edad de 60 años o más será el 22.7%, y la población correspondiente al rango de edad de 0-19 años será el 23.7%.

Una tasa de natalidad menor puede tener varias implicaciones económicas para un país.
- 1- Envejecimiento de la población: La proporción de personas mayores en la población aumenta, esto puede llevar a un aumento en los gastos públicos en salud y pensiones.
- 2- Menor fuerza laboral: Con menos jóvenes entrando al mercado laboral, puede haber escasez de trabajadores en ciertos sectores.
- 3- Menor consumo: Las familias con menos hijos tienden a gastar menos en bienes y servicios relacionados con la crianza, como educación, ropa y alimentos, lo que puede afectar negativamente a ciertas industrias.
- 4- Impacto en el crecimiento económico: Una menor tasa de natalidad puede resultar en un crecimiento económico más lento en el largo plazo debido a una menor expansión de la fuerza laboral y del consumo.
- 5- Desafíos en sostenibilidad de sistemas de seguridad social: Con menos jóvenes contribuyendo al sistema y más personas mayores retirándose, puede haber desafíos en la sostenibilidad de los sistemas de pensiones y seguridad social.
- 6- Aumento de impuestos: Para compensar el aumento en los gastos públicos y la disminución de la base de contribuyentes, los gobiernos pueden verse obligados a aumentar los impuestos, lo que podría afectar el poder adquisitivo y el consumo.
Aprovechar el nearshoring.
Es crucial que México capitalice la relocalización de las cadenas de suministro para incrementar la creación de empleos formales en el país y así combatir la alta tasa de empleo informal y la pobreza que enfrentamos, además hubiera un incremento en cuanto al crecimiento económico y habría una mayor inversión extranjera directa.
La proximidad geográfica con Estados Unidos es un factor decisivo que convierte a México en un destino atractivo para numerosas empresas, ya que comparte poco más de 3,000 kilómetros de frontera.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, México recibió una Inversión Extranjera Directa por un total de 20,313 millones de dólares durante el primer trimestre de 2024, lo interesante es que tanto de ese dinero fue por nuevas inversiones, las nuevas inversiones que entraron al país durante el periodo de tiempo mencionado fueron únicamente 599 mdd, ósea el 2.95% del total de la IED, un dato curioso es que la inversión extranjera directa nueva acumulada de este sexenio es la menor desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) a pesar de la oportunidad del nearshoring.
Hay que recordar que en días pasados, Trump, durante una entrevista, señaló que podría imponer aranceles del 60% al 100% a productos provenientes de China y reiteró su intención de un arancel general del 10% para todas las importaciones, esto con fines de reducir el déficit comercial, en dicha entrevista también comentó que buscará reducir los impuestos corporativos de una tasa del 21% a una tasa del 15%, esto afecta directamente a México, ya que le quitaría en parte el atractivo del nearshoring, principalmente porque está ofreciendo incentivos fiscales a las empresas para que permanezcan en Estados Unidos, y está dando indicios para comenzar una guerra comercial global.
Revisión T-MEC.
Sheinbaum enfrentará el reto de navegar las complejas relaciones comerciales y diplomáticas, especialmente en el contexto de la revisión del T-MEC programada para 2026. La reciente incertidumbre global, exacerbada por eventos como el atentado contra el expresidente estadounidense, y en este momento candidato presidencial por parte del partido republicano, Donald Trump, añade una capa adicional de complejidad a la política exterior mexicana.
Trump ya no presenta un riesgo tan significativo como lo hizo en 2016, pero sigue siendo una amenaza potencial debido a sus políticas que podrían afectar la relación comercial con México. Durante su mandato se renegoció el TLCAN, ahora conocido como T-MEC, el cual tiene una duración de 16 años y debe revisarse cada 6 años. La próxima revisión está programada para el 1 de julio de 2026, donde los tres países miembros (Canadá, Estados Unidos y México) deberán acordar la continuidad del tratado.
Esta situación representa un riesgo para México, dado que el 38% del PIB del país proviene de exportaciones, y el 80% de estas exportaciones van hacia Estados Unidos. Trump podría usar este dato como una herramienta de presión contra México.
Debido a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, México ha surgido como el principal socio comercial de Estados Unidos. Esto se debe en parte a que China está utilizando a países como Vietnam y México para triangular su comercio y evitar así los aranceles impuestos durante la guerra comercial. Este escenario podría llevar a que la renegociación del T-MEC se enfoque en evitar esta triangulación, lo cual afectaría las oportunidades de nearshoring de México.
El pasado 10 de julio los gobiernos de Estados Unidos y México acordaron un arancel de 25% al acero no fundido o vertido en México y un arancel de 10% al aluminio, esto con el fin de evitar la triangulación y evasión de aranceles por parte de China, quien es uno de los principales productores de acero en el mundo.
Se abordarán temas bastante delicados y complejos en la renegociación del T-MEC, como la política energética de México (entre 2019 y 2024, el gobierno federal ha respaldado a PEMEX con aproximadamente 1.73 billones de pesos). También está en discusión la restricción de importaciones de maíz modificado genéticamente y las reformas del conocido plan C, incluyendo la reforma del Poder Judicial y la eliminación de organismos autónomos. Estas medidas afectan varios capítulos del T-MEC y, si se implementan, probablemente tendrán repercusiones significativas en los paneles de controversias y en la revisión del tratado para 2026.
Combatir la informalidad laboral.
Uno de los desafíos más importantes será abordar la alta tasa de empleo informal que afecta a millones de mexicanos, donde aproximadamente el 54% de la población trabaja bajo estas condiciones la informalidad laboral se traduce a trabajadores que no tienen acceso a todas las prestaciones laborales establecidas por ley, como por ejemplo lo es un seguro médico, lo cual podría impactar negativamente en el largo plazo.
Claudia Sheinbaum enfrenta diversos retos, los cuales son complejos y cruciales durante su administración. Esperemos que tome decisiones sabias y efectivas para abordar estos desafíos, buscando siempre el beneficio y el progreso de México.


