Por Alfredo Inzunza.
En el actual ambiente político a lo largo y ancho de la República Mexicana en su mayoría se percibe que ya hay próxima presidenta de México que lleva por nombre Claudia Sheinbaum y representa a la alianza MORENA-PVEM-PT, esto en base a la mayoría de las encuestas, ya que todas muestran a Claudia muy por encima de la candidata opositora Xóchitl Galvez que representa a la coalición fuerza y corazón por México (PRI-PAN-PRD), y el candidato opositor Jorge Álvarez Máynez que representa a Movimiento Ciudadano.
El marketing político juega un papel importante y decisivo en una campaña política, al referirnos a los términos marketing y política juegan un papel de alguna u otra forma en nuestro día a día, todos conversamos por WhatsApp, todos consultamos alguna red social por lo menos 1 vez al día, algunos leemos los periódicos en físico o a través de algún medio digital, el marketing nos da una nueva forma de hacer política y como en todo hay retos, tanto en tiempos electorales como cuando se es funcionario público.
El marketing político está en continua evolución, cada vez hay más tecnologías que facilitan la gestión e implementacion de campañas de manera muy precisa, también está el uso de estrategias, una de ellas es el “geofencing” creando un límite geográfico virtual que permite activar una respuesta cuando un celular entra o sale de un área. Da información sobre dónde va la gente o sus actividades, y conocer qué les preocupa o qué les gusta, adaptando así, los mensajes que va a comunicar algún candidato, funcionario o servidor público de acuerdo a las necesidades que presente algún sector.
En noviembre de 2023 había 3 precandidatos a la presidencia de la República Mexicana, ya mencioné a 2 de ellas al principio, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Galvez, pero en aquel entonces por Movimiento Ciudadano estaba en la contienda electoral Samuel García, este último implementó un buen marketing político a su precampaña, se vio reflejado en las encuestas y en lo personal preguntaba a los distintos grupos sociales con los que convivo si tenían conocimiento de quienes eran los precandidatos a la presidencia, la mayoría coincidió en que conocían más a Samuel García, debido a la publicidad que implementó de manera estratégica para tener un acercamiento con ciertos grupos de personas, en su mayoría jóvenes, a continuación voy a mencionar la lista nominal por grupo de edades emitida por el INE con corte al 18 de enero:
- 18 años- 1,869,514.
- 19 años- 2,119,168.
- 20 a 24 años- 11,259,262.
- 25 a 29 años- 11,013,040.
- 30 a 34 años- 10,617,413.
- 35 a 39 años- 9,723,984.
- 40 a 44 años- 9,133,579.
- 45 a 49 años- 8,735,430.
- 50 a 54 años- 8,060,020.
- 55 a 59 años- 6,773,180.
- 60 a 64 años- 5,664,015.
- 65 años o mas- 12,570,451.
Samuel García tenía claro a que público se estaba dirigiendo, apostaba por el voto joven y este representa gran parte del electorado, en eso se enfoco su estrategia de precampaña, al revisar estadísticas de alcance en distintos medios de comunicación, Samuel García superaba por mucho a las otras 2 candidatas en reproducciones de videos en instagram y en TikTok.
Es importante desarrollar una buena estrategia de marketing político para posicionarte de buena manera frente a tus rivales, hay factores clave que se deben de tomar en cuenta como lo sería conocer el público objetivo al cual te vas a dirigir, implementación de distintas estrategias publicitarias, adaptar el discurso de acuerdo a la zona geográfica en la que te encuentres, entre otros.


