Por Alfredo Inzunza.
El pasado viernes 27 de octubre la empresa pública Petróleos Mexicanos mejor conocida como PEMEX dio a conocer su reporte financiero del tercer trimestre del presente año, el cual fue negativo.
La pérdida reportada por la petrolera fue de nada más y nada menos que 79,134 millones de pesos, mayor a la pérdida de 52,033 millones de pesos en el tercer trimestre del año pasado, un factor a tomar en cuenta es principalmente el impacto cambiario, este género pérdidas por 48 mil millones de pesos. Los ingresos por ventas y servicios de petróleos mexicanos cayeron un 26.8%, las ventas por exportación 25.9% y las ventas en México 21%. El rubro de otros gastos (no especifican a donde van destinados dichos gastos) se ve un aumento de 577.8% y los gastos de administración mostraron un incremento de 7.3%.
Durante los primeros 9 meses de 2023 pemex aún registra una utilidad integral acumulada de 3 mil 222 millones de pesos, las aportaciones de capital que ha dado gobierno federal a la petrolera son de 102.7 mmdp, siendo que en 2022 hubo aportaciones por 188.3 mmdp y en 2021 por 316.4 mmdp, para el 2024 el presupuesto nos dice que habrá otra aportación cercana a los 170 mil millones de pesos, esto nos deja al término del sexenio aportaciones cercanas a 1.5 billones de pesos.
La deuda financiera de pemex se ubica en 105,836 millones de dólares americanos, unos 1.8 billones de pesos aproximadamente, siendo así la petrolera más endeudada del mundo, a principios de sexenio uno de cada diez pesos era deuda a corto plazo, en la actualidad más de tres de cada diez pesos son deuda a corto plazo, corto plazo quiere decir un plazo no mayor a 1 año, desde 2019 petróleos mexicanos mete la deuda cada vez más a corto plazo, esto principalmente porque la deuda a corto plazo al 30 de septiembre de 2019 era de 180.9 mmdp, en 2023 es de 553.9 mmdp, en 2019 la deuda a largo plazo era de 1.78 billones de pesos, en 2023 es de 1.31 billones de pesos, en el caso hipotético de que pemex fuera una empresa privada con base a estos números ya se hubieran tenido que vender activos no estratégicos para pagar parte de su deuda, a esto hay que sumarle una baja en sus costos operativos y mantener los gastos controlados.
Para 2024 la petrolera tiene 16 mil millones en pago de deuda, 10 mil millones en pesos y 6 mil millones en divisa extranjera, estos pagos de deuda se supone que deberían de salir de la operación de pemex, pero al no generar una utilidad constante se ha incrementado la deuda y por lo tanto apoyo del gobierno federal, cabe resaltar que pemex no cuenta con grado de inversión desde hace dos años, siendo su calificación crediticia B+ según Fitch ratings y B1 según Moody’s, esto quiere decir que quien quiera invertir en pemex corre un riesgo muy grande, por lo tanto pemex tendrá que ofrecer tasas atractivas para motivar al inversionista a asumir dicho riesgo, con esto resaltamos que petróleos mexicanos depende en gran parte del capital de la SHCP.
En los primeros nueve meses del año la producción petrolera fue de 1.596 millones de barriles diarios, esto es un 5.79% menos que el año pasado y si lo comparamos con la producción que se tenía a principios de sexenio es un 12.5% menos, desde 2011 la tendencia de la producción de barriles diarios de pemex es bajista y en cuestión de porcentajes resaltamos que de 2011 a 2023 la producción ha disminuido en un 37.44%, la diferencia entre activos y pasivos de la petrolera en lo que va de este 2023 es de 1.58 billones de pesos. El Derecho de Utilidad Compartida (DUC) bajará de 40% a 30% para el 2024.
Con toda la información que se mencionó anteriormente podemos resaltar que mientras el modelo de la empresa pública petróleos mexicanos no cambie, esta seguirá siendo un problema para las finanzas públicas de México, con el riesgo de una degradación crediticia de la deuda soberana del país.


