Por Alfredo Inzunza.
De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, se perdieron 29,555 empleos formales del sector privado en junio, lo cual equivale a una tasa mensual negativa de 0.1%, este es el segundo mes consecutivo en el cual cae la cifra del empleo formal, ya que en mayo se perdieron 25,203 empleos formales.
Comparando el nivel de empleo formal privado durante el mes de junio del presente año con junio del año pasado, podemos observar un incremento de 432,137 puestos de trabajo, esto se traduce a un crecimiento del 1.97%, la menor tasa de crecimiento anual desde abril de 2021.
La caída del empleo durante el periodo de verano es inusual, al contrario, estos son meses en los cuales la cifra del empleo se va recuperando tras los malos datos de diciembre, que de manera cíclica siempre es un mes en el cual se pierden empleos.
En diciembre de 2023 se perdieron 384,882 puestos de trabajo por despidos temporales, en servicio, turismo y comercio, fue un diciembre en el cual se presentó una de las mayores caídas en los puestos de trabajo, cabe recalcar que los empleos que se perdieron en diciembre aún no han podido recuperarse en todo el primer semestre de 2024, ya que en el primer semestre del presente año únicamente se han generado 295,058 empleos formales, aún falta generar 89,828 empleos para poder recuperar el nivel de empleos que se perdieron en diciembre del año pasado.
Los datos nos dicen que durante el sexenio de la actual administración pública federal se han creado 2,440,531 puestos de trabajo inscritos en el seguro social, durante la administración de Enrique Peña Nieto creciendo aproximadamente al 2% anual, a estas alturas del sexenio la generación de empleos era de 4,928,367 puestos de trabajo, es decir el doble de empleos que lleva el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Hay varias causas por las cuales el empleo formal está cayendo, la economía mexicana está atravesando por un proceso de desaceleración económica, esto suele suceder en los cambios de administraciones, las inversiones se detienen hasta que existan señales que les brinde certidumbre a los inversionistas, actualmente la expectativa de incertidumbre se mantiene en parte debido a la reforma al poder judicial, se vio claro con la volatilidad que experimentaron el peso mexicano y el mercado bursátil mexicano durante el mes pasado, además a esto hay que sumarle la salida de capitales que se tenían en valores gubernamentales, aun así con la tasa alta que ofrece México, durante el año han salido capitales extranjeros que estaban invertidos en México por poco más de 33,000 millones de pesos, y respecto al máximo histórico del 8 de febrero de 2019 se acumula una salida de capitales por un total de 518,427.60 millones de pesos.
La Secretaría de Economía identificó 143 anuncios públicos de inversión realizados por el sector privado por un monto equivalente a los 45,464 millones de dólares en el primer semestre de 2024 (enero-junio), se espera que el monto antes mencionado ingrese al país durante los siguientes 3 años.
Cabe resaltar que el 53% de los anuncios de inversión corresponden a proyectos del sector manufacturero, el 15% al sector comercio, el 11% al sector de transportes, el 11% al sector de medios masivos y el 5% a construcción, siento estos los 5 sectores que más captaron la atención de los inversionistas extranjeros,
Los principales países de origen con interés en invertir en México son Estados Unidos, Alemania y Argentina, aunque se observa el ingreso de China y Francia a esta lista, especialmente en el rubro automotriz y gas natural.
La expectativa de generación de empleos con base en los anuncios públicos de inversión que se han realizado es de 62,940 nuevos empleos directos.
Hay que dejar en claro que estos son únicamente anuncios de inversión, no todos estos anuncios se logran concretar, lo tiene claro la administración pública federal actual, ya que en sus expectativas de crecimiento económico esperan un crecimiento en un rango del 2.5%-3.5% para 2024 y un rango de 2%-3% para 2025, lo que lleva a preguntarnos donde queda el impacto del nearshoring y el optimismo que se tiene sobre este.
Un claro ejemplo de un anuncio de inversión que aún no se ha concretado es el de la instalación de la famosa gigafactory de la compañía de autos eléctricos tesla en Nuevo León.
Esperemos y los anuncios de inversión se logren concretar, esto se vería reflejado en un mayor crecimiento económico para México, lo cual es muy bueno para todas y todos los mexicanos, después de que este sexenio vaya a terminar con un crecimiento acumulado del 5.2%, algo que no se veía desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), y a esto hay que sumarle que la inversión extranjera directa nueva acumulada de este sexenio es la menor desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) a pesar de la oportunidad del nearshoring.


