Por Carlos Ruiz.
La política siempre es escenario de luchas por el poder, ideales y promesas incumplidas. En el caso de México, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha sido objeto de duras críticas y cuestionamientos, especialmente en lo que respecta a la TRAICIÓN hacia los principios democráticos y el bienestar de la sociedad.
La traición en la política mexicana, en el gobierno de AMLO, se manifiesta de múltiples formas, pero algunos puntos que destacan en el gobierno de la cuarta transformación (4T) son:
La pérdida de la representatividad y la inclusión. AMLO llegó al poder con el respaldo de una amplia base social, prometiendo ser el presidente de todos los mexicanos. Sin embargo, una vez en el poder, su enfoque autocrático y la preferencia por un círculo cercano de familiares y aliados lo alejaron de esa visión inclusiva. La negativa a dialogar con distintos sectores de la sociedad y el desmantelamiento de instituciones clave para el desarrollo del país reflejan una traición a la confianza del pueblo, que esperaba un gobierno representativo y democrático.

La traición también se manifiesta en el desvío de recursos hacia proyectos cuestionables que propiciaron la militarización del país. La transferencia del presupuesto antes destinado a instituciones, se dirigió a la Secretaría de Defensa Nacional, lo que deja en evidencia las prioridades del gobierno de la 4T. Además, la falta de atención al sector salud durante la pandemia, junto con la inversión en proyectos faraónicos construidos por los militares, como el Tren Maya y la refinería Dos Bocas, demuestra una falta de visión estratégica y un uso indebido de los recursos públicos. Dicha traición no solo afecta el desarrollo equitativo del país, sino que también genera percepción de corrupción y nepotismo en el gobierno.
La traición se intensifica con la falta de transparencia y rendición de cuentas. A pesar del discurso en torno a la austeridad republicana y la lucha contra la corrupción, la opacidad en el manejo de los recursos públicos y la resistencia a la auditoría por parte de las instituciones militares generan dudas sobre la integridad del gobierno de AMLO. La falta de transparencia en la asignación de contratos y la ausencia de mecanismos efectivos de rendición de cuentas socavan la confianza de la sociedad en las instituciones democráticas y perpetúan un ciclo de impunidad y desconfianza.
La sistemática traición del Presidente de México a sus ciudadanos tiene un alto costo para la democracia y el bienestar de la sociedad. La falta de diálogo entre sectores, el desvío de recursos, la opacidad en el manejo del presupuesto público y el debilitamiento de las instituciones, son señales alarmantes de un gobierno que ha perdido de vista sus compromisos con el pueblo mexicano y que amenaza la democracia. Ante este panorama, es crucial que la sociedad civil y las instituciones autónomas continúen exigiendo transparencia, rendición de cuentas y respeto a los principios democráticos, como pilares fundamentales para la construcción de un México justo.
¿Y tú, de qué manera te sientes traicionado?

