Por Ericka V. Cerdas
Oficialmente México dio el banderazo de salida para el proceso electoral 2023 – 2024. Desde el 20 de noviembre de 2023 hasta el 18 de enero de 2024, los candidatos comenzarán sus campañas presidenciales previas a las elecciones de 2024. La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, en su artículo 227, define las precampañas como un “conjunto de actos realizados por los partidos políticos, sus militantes y precandidatos a cargos de elección popular”. Claramente, estos actos deben ajustarse a las reglas establecidas por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Los partidos políticos y algunas figuras independientes tienen por delante un extenso camino hasta el 2 de junio de 2024. Los partidos políticos y ciertas figuras independientes se encuentran ante un extenso recorrido que deben transitar hasta el 2 de junio de 2024. No es ningún secreto que muchos líderes y aspirantes ya han sido seleccionados por los partidos en procesos que anteceden a las fechas establecidas por el INE, tal como ocurrió en la elección de los coordinadores del Frente Amplio por México y quienlideraría la Defensa de la Cuarta Transformación.
En este proceso hacia 2024, dos figuras han sido protagonistas destacadas: la senadora Xochitl Gálvez y la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el país se prepara para elegir ocho gobernaturas, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, el Congreso Federal y cerca de 20,000 cargos de elección popular, lo que complicará el proceso.
Como establece la ONU, la democracia constituye uno de los valores universales principales, en donde la voluntad del pueblo constituye la base de la autoridad del poder público. Además, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y el principio de la celebración de elecciones autenticas y periódicas son elementos esenciales de la democracia.
Por lo anterior, es fundamental que México garantice la transparencia y la integridad en las elecciones. Hace más de dos décadas, el país realizó una transición hacia la democracia, y desde entonces, el proceso y las instituciones se han consolidado cada vez más. No es sorprendente que el Tribunal Supremo de Elecciones en Costa Rica haya reconocido el trabajo del INE por medio de un reconocimiento, ya que esto refleja la contribución del país al fortalecimiento de la democracia en la región y demuestra el respeto a la voluntad popular.
Las precampañas
Aunque es muy pronto para hablar de este tema, me parece importante hacer un recorrido de como han empezado las precampañas los 3 precandidatos a la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos;
La senadora Xochitl Gálvez, no dejó pasar ni una hora, e inició la llamada “Marcha de la Esperanza” en Coyuca de Benítez en el Estado de Guerrero, una de las localidades más afectadas por el paso del huracán Otis. Además, en otras regiones de la República Mexicana, también se hicieron marchas en apoyo a la precandidata.
Mientras que Claudia Sheinbaum, decidió empezar con un evento en el World Trade Center (WTC) en el municipio veracruzano, y posteriormente hizo visitas a las regiones de Tuxtla. Por otro lado, el gobernador con licencia, Samuel García inició su precampaña en Nuevo León, con un evento en la Plaza de los Tres Museos.
El camino ha iniciado para el 2024 y la democracia electoral debe de ser vista como una fiesta, donde los ciudadanos podemos influir en la toma de decisiones y en la construcción de una legitimidad de un gobierno. Votar es una acción de responsabilidad cívica que refleja un compromiso de los ciudadanos con su comunidad. Por lo tanto, estos meses deben de ser visto como un periodo para fundamentar las bases del México que se quiere para los próximos seis años.
Es importante resaltar, que muchos analistas internacionales tenemos la vista puesta en México y en su proceso electoral por la importancia y el peso del país en la región. Ya la moneda se encuentra en el aire y la maquinaria electoral que venía calentando ya entró en funcionamiento.


