¿… Y AHORA QUÉ?

Por Ericka Cerdas.

Todos sabíamos que el pasado 2 de junio quedaría en la memoria histórica de México. Se han dicho muchas cosas y han sucedido muchos eventos; antes de emitir declaraciones apresuradas, era fundamental sentarse y reflexionar. Hemos pasado de las especulaciones a la realidad: los Estados Unidos Mexicanos tienen a su primera presidenta.

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Cartón lleno, ¿pero a qué costo?

Para quienes hemos seguido de cerca la campaña electoral en México, una cosa era clara: Morena iba a ganar. La incógnita era el porcentaje. Muchas encuestas previas a la elección ubicaban a Claudia Sheinbaum por encima de Xóchitl Gálvez por márgenes que variaban entre 12 y 20 puntos; algunas incluso proyectaban una victoria para la Senadora. Lo que no esperábamos era una diferencia del 30%, junto con una mayoría calificada en la Cámara de Diputado y a 2 escaños en el Senado.

La Constitución de México establece en su artículo 49 que el Supremo Poder de la Federación se divide en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Los constituyentes de 1917, tras la Revolución, comprendieron la importancia de los frenos y contrapesos para balancear el poder y reducir la arbitrariedad en la actuación de los poderes públicos.

En estas líneas he expresado en varias ocasiones, en que a la nación mexicana le costó mucho conseguir la democracia y por eso la han ido madurando poco a poco. Esperemos que esta mayoría no signifique un retroceso en las luchas ganadas para un país más democrático.

Después de esta elección, preocupa la manera en como se va a imponer el principio de Montesquieu y como se van a conseguir los balances. Más aún, con el famoso Plan C, con el cual quieren hacerle un cambio rotundo al Poder Judicial para que sea más complaciente y “no se le cambie ni una coma” a los proyectos.

6:05 pm y todos ganadores

El 2 de junio, mientras las elecciones en México transcurrían con bastante normalidad, todos los medios y mesas de análisis repetían: “a las 6 pm, todos los partidos van a salir a declarar su gane”. No pensé que se atreverían a tanto, ya que normalmente se esperan los datos de las instituciones electorales para comenzar a dar sus primeras declaraciones.

¡Pero no en México! Apenas cerraron las urnas, las coaliciones ya tenían a los medios de comunicación convocados para anunciar su victoria. Primero, Mario Delgado proclamó un triunfo arrollador basado en sus encuestas de salida, y minutos después, Alito Moreno hizo lo mismo. Así, a las 7 pm, parecía que había dos presidentes, dos jefes de gobierno en la Ciudad de México y 16 gobernadores, porque todos decían haber ganado.

A las 8 pm, el PREP comenzó a mostrar los primeros resultados, otorgando a la Dra. Sheinbaum un claro margen de victoria. Se esperaba que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, diera el primer informe a las 10 pm, pero esto se prolongó hasta la medianoche, lo que dio pie a especulaciones sobre fraude, complot e irregularidades.

Después, llegó la famosa llamada de Xóchitl Gálvez para felicitar a Claudia Sheinbaum, deseándole lo mejor en su gestión. En una entrevista en LatinUS, la Senadora le comentó a Loret que Marko Cortés, presidente del PAN, le había gritado porque, según él, no debía haber hecho eso, ya que había sido una elección de Estado. A lo que Xóchitl respondió: “a mí ningún hombre me manda”. Si las cosas ocurrieron así, esto podría considerarse como violencia política de género y debería ser denunciado.

Una radiografía electoral

El reciente triunfo arrollador en las elecciones no puede ser atribuido a una sola persona; la mayoría de los mexicanos depositaron su confianza en la continuidad de la 4T. El presidente López Obrador finalmente obtuvo lo que más había deseado; la reafirmación de su mandato.

Se decía que solo quienes reciben ayudas sociales apoyarían al proyecto de Morena. Sin embargo, esto resultó ser una falacia, según la Encuesta Nacional de Salida. Muchas de nuestras suposiciones se convirtieron en mitos y la encuesta nos proporcionó una radiografía clara de la composición del electorado en México.

Aunque se pensaba que la mayoría silenciosa votaría por la oposición, lo cual parecería lógico, al preguntar la principal razón de su voto, el 27 por ciento de los entrevistados mencionó que lo hicieron “para continuar la transformación”, y de ellos, el 96 por ciento votó por Claudia Sheinbaum.

Otro factor determinante en el voto oficialista según la encuesta, fueron los programas sociales: el 56 por ciento de los votantes manifestó recibir apoyos sociales del gobierno, ya sea personalmente, en su familia, o en ambos casos. Entre los beneficiarios, Sheinbaum obtuvo el 69 por ciento de la votación, frente al 23 por ciento de Xóchitl Gálvez. No obstante, Sheinbaum también superó a Gálvez entre los no beneficiarios, con un 49 por ciento de los votos frente al 37 por ciento de la candidata opositora.

La encuesta también revela que el respaldo a Sheinbaum fue más alto entre los votantes que se identifican como de clase social baja, con una ventaja de 53 puntos. Sin embargo, la candidata de Morena también ganó entre la clase media-alta, donde su ventaja fue de 8 puntos sobre Gálvez.

Ahora solo nos queda analizar y esperar a lo que haga la nueva presidenta de uno de los países más importantes de la región. Felicito y celebro a México por esta madurez política que demostraron y por darle el voto de confianza a una mujer. Por otro lado, seremos vigilantes de su actuar, porque en todas las decisiones, los mexicanos siempre tendrán que ir primero.

Ericka Cerdas
Columnista
Ericka Cerdas es Internacionalista con especialidad en Sinología por Nankai University China y Maestra en Gestión Pública Aplicada por el Tecnológico de Monterrey. Analiza tendencias globales y su impacto en América Latina. Sus columnas exploran políticas públicas, modelos de gobernanza y la agenda global desde una perspectiva crítica y estratégica.

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