Por Mariano Guevara
Nuestra Jefa de Gobierno Clara Brugada el día de ayer presentó en la mañanera de la Presidenta Claudia Sheinbaum, el proyecto de inversión histórica que se hará en la capital del país, con el fin de recibir de la mejor manera la Copa Mundial de futbol 2026 . Es todo un plan que ya está en proceso de ejecución y que sin duda, cambiará la vida de aquellos que habitamos la Ciudad de México.
Es una serie de obras, que formarán parte de nuestro ecosistema urbano, que si bien es parte de un proceso de renovación que se está dando por la visita de al menos un millón de personas para la justa mundialista, son obras e infraestructura que se quedarán para siempre, y que además serán de acceso universal.

Nuestra Jefa de Gobierno fue clara en el Mundial que se busca alcanzar en la Capital de la Transformación —el de la igualdad, la apertura y que no existan muros— donde el humanismo sea nuestro eje rector, y donde los derechos sean vanguardia ante el mundo.
Un Mundial de derechos plenos y respeto a las libertades; sin homofobia, racismo, clasismo, xenofobia ni machismo. Una ciudad donde todas las personas que la visiten encuentren amor, solidaridad, fraternidad, alegría, diversión y un profundo respeto a todas las expresiones que formen parte del libre desarrollo de la personalidad.
En colaboración con el Gobierno Federal: un mundial social, verde, de juego limpio y de sociedad justa. Siendo una vez más, el epicentro de la fiesta mundialista con las siguientes virtudes:
- Primer lugar del mundo en museos.
- Tercer lugar global en gastronomía.
- Mejor destino del continente para el libre desarrollo de la comunidad LGBTTTIQ+.
- La séptima economía de América Latina, y La ciudad más conectada del Continente con más de 1,200 vuelos al día en el AICM y en el AIFA.
Una ciudad que está preparada para recibir al mundo y que sirve para acelerar la transformación con la inversión de más de 70 obras públicas, que serán permanentes y en beneficio de las grandes mayorías que habitan en esta cosmopolita ciudad, entre las que destacan las siguientes:
- La rehabilitación y la regeneración urbana de los pueblos, barrios y colonias que están alrededor del Estadio Azteca, con el acceso a servicios públicos de calidad, recuperando la concesión del pozo del Estadio que regresó a dominio público.
- Renovación integral de la línea 1 del metro y de nuevas rutas de electromovilidad.
- Nuevas rutas de trolebús.
- Modernización del tren ligero.
- Nueva línea de autobuses eléctricos en el centro histórico.
- Modernización de los CETRAM Huipulco, Taxqueña y Universidad.
- Biciestacionamientos masivos.
- Remodelación de puente de acceso al Estadio Azteca.
- Transformación a la Calzada de Tlalpan (nueva ciclovía, el primer parque elevado de la ciudad y la renovación de los bajo puentes).
- Renovación a los embarcaderos de Xochimilco, y por último.
- La iluminación de más de 334 km de caminos seguros.
¿Qué nos dice esto? Que el Mundial también puede ser un mecanismo para acelerar la transformación urbana de una ciudad, siempre que las obras se realicen con un sentido social y no únicamente para la duración de la justa deportiva. Deben servir como pretexto para transformar, mejorar y modificar de manera duradera la dinámica social de la población.




