Por Michell Corona
A inicios de marzo el Golfo de México resultó gravemente herido debido al derrame petrolero en la costa de Veracruz, desde dicha fecha hasta ahora el gobierno federal y estatal de Veracruz han intentado minimizar el daño causado al ecosistema marítimo e incluso terrestre, mientras que las acciones de las autoridades para sosegar la tragedia son insuficientes aún, aquí es cuando entra en juego quienes realmente tienen conciencia ambiental y es la población, son ellos quienes están recolectando toda clase de material incluyendo cabello humano para trabajar en la costa del Golfo de México, intentando arreglar la irresponsabilidad de grandes empresas así como del gobierno.
Como ya es costumbre el gobierno intenta deslindarse de toda culpa, la misma presidenta de la República mencionó “Se están haciendo todavía todas las investigaciones y también le pedimos a la fiscalía (General de la República) también que pudiera intervenir, porque finalmente ya hay delito penal. Entonces, no es derrame de Pemex, pero Pemex está haciendo todo para la limpieza” (Sheinbaum Pardo, 2026) sin embargo la realidad termina siendo otra, Greenpeace por su parte ha mantenido una fuerte crítica para obtener mediante la presión mediática una respuesta más clara ante el daño socio ambiental que se vive, recientemente presentó otras cifras alarmantes “Aunque las autoridades aseguran que las playas están limpias y Pemex reporta un 85% de avance en las labores de limpieza, datos de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y testimonios de comunidades locales muestran una situación distinta: gran parte de las playas no ha sido atendida y el chapopote sigue llegando a la mayoría de los puntos. Además, los esfuerzos se han enfocado solo en playas, sin evaluar el daño en los arrecifes.” (Greenpeace,2026)
Las enunciaciones se contradicen la realidad que vive y ve la población es totalmente distinta a lo que el gobierno informa, el impacto social de primera mano son los pescadores de los 630 km de litoral que están inundados del chapopote de petróleo, a pesar de ello y siendo menos egoístas el ser humano no es quien vive las consecuencias fuertes, la flora y fauna marina o hasta terrestre son las verdaderas víctimas ante tal descuido de actividad petrolera, dicha zona ha sido explotada históricamente y no es el primer impacto ambiental que vive la zona suroeste del Golfo de México.
Con lo anterior en cuenta, nuevamente se comprueba el egoísmo del ser humano al creerse dueño de cielo, tierra y mar, mientras que aquellos que no tienen voz son aún más silenciados, la fauna marina nuevamente quedó silenciada, esto le costará un tiempo significativo a la flora y fauna recuperarse, por otro lado el gobierno aún es carente en proporcionar políticas públicas con perspectiva medioambiental, porque mientras no afecte su comodidad todo puede transcurrir con normalidad hasta que llegue el día en que no lo sea, porque el tiempo no perdona y la naturaleza tarde o temprano toma lo que es suyo.
Referencias
Greenpeace México (2026) Derrame petróleo sin control: afecta a toda la costa del
Corredor Arrecifal del suroeste del Golfo de México. Recuperado de
https://www.instagram.com/p/DWJpZ3eDu5U/?igsh=MThucGZxcjBwaTk1Mg==
Sheinbaum Pardo C. (2026, 24 de Marzo) Conferencia de prensa matutina en vivo.
https://www.youtube.com/live/XZudoeCOlWM?si=4MFKILLFExkVv7M


