Celebrando el amor.

Por Sugey Mendonza

Febrero es esperado, principalmente, por ser el mes del amor y la amistad, muchos enamorados esperan con ansias la fecha para poder demostrarle a las personas lo mucho que las aman. En la mayoría de los casos se piensa únicamente en el amor en pareja, pero lo cierto, es que hay muchos tipos de amor:  a los padres, hijos, amigos y amigas, a los animales, etc. El amor es tan basto que no se puede limitar únicamente al amor en pareja porque eso sería limitarlo y limitarnos a nosotros mismo.

Canal de whatsapp Politikmnte

Marian Rojas menciona que uno de los principales enemigos del amor es la imaginación, y ahora en los tiempos de las redes sociales tal parece que la imaginación anda suelta por doquier. En la actualidad, existe una constante preocupación por tener la atención y validación del otro, tanto es así que muchas de nuestras relaciones interpersonales dependen de la rapidez con la que nos contesta un mensaje, de si se sube una fotografía o no, la cantidad de likes que se les da a las publicaciones o para quienes son estos, y el querer tener control sobre las personas con las que el otro interactúa.

Si me preguntan, el ocio es uno de los principales promotores de la imaginación, entre otros rasgos que se pueden tener de manera singular, como son: la baja autoestima, miedo a perder a las personas, necesidad de afecto, entre otras, que nos hace estar atentos al otro, y cuando no se recibe de vuelta la atención con la misma intensidad o de la forma en la que se espera tendemos a crear escenarios que muy probablemente nunca serán una realidad. Pensamientos como “¿por qué no me contesta, con quién estarán, ya no mi quiere, no soy lo suficientemente importante, seguro ya no quiere ser mi amigo o a miga” pueden venir a nuestra mente generando ansiedad; esto promueve que eventualmente se generen discusiones por cosas que no están pasando, pero en la cabeza de la persona que lo piensa son completamente reales. Lo ideal es controlar, en la medida de lo posible, lo que pensamos o la forma en la que pensamos, pero ¿será esto posible?

Otro factor que afecta las relaciones con los otros es la comunicación, pese a que llevamos practicando el arte de amar desde hace siglos, tal parece que aún no hemos aprendido como expresar nuestras necesidades, dificultades, lo que nos gusta o nos molesta, e incluso, muchas veces somos incapaces de decirle cuanto queremos a las personas que nos rodean porque no sabemos cómo. A pesar de que hablamos todos los días, aún estamos limitados. Cuando nos comunicamos con el otro le entregamos un pedazo de nosotros, cosa que olvidamos, y por eso pocas veces atesoramos lo que los otros nos dicen o lo que nosotros mismos decimos. Por lo que nos conformamos con conversaciones superficiales y a veces sin sentido.

Lacan dijo una vez “amar es dar lo que no se tiene a quien no es”, esto es porque cuando amamos nos creamos expectativas de la otra persona, es decir, los idealizamos, y olvidamos que el otro no tiene la responsabilidad de cumplir con esos ideales, y nosotros con el afán de que el objeto de amor no se vaya nos ponemos máscaras, muchas veces fingimos ser sujetos diferentes o disimulamos ciertas conductas, olvidando que a la larga estas mascaras se caen, y a la larga lo que hace que una persona se quede con nosotros es la aceptación del sujeto real, el cual, muchas veces, no soportamos ni nosotros mismos. Por eso, en esta fecha, la invitación es conocernos a nosotros mismo, aceptarnos y amar a los otros sin mascaras y sin expectativas.

Sugey Mendoza
Columnista
La Maestra Diana Sugey Mendoza Cital es Licenciada en Psicología y se ha desempeñado con gran compromiso en distintos ámbitos de la formación, atención y reflexión psicológica. Actualmente, coordina el área de Psicología en la Unidad de Bienestar Universitario de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Es también docente en la Facultad de Psicología. Cuenta con una sólida formación académica complementada con diplomados en Psicología Clínica, Psuiquiatria y salud Mental y Actualización en Docencia. Su formación de posgrado incluye una Maestría en Investigación Educativa. Ha colaborado en libros como títulados "Des-centramientos sobre la panadería desde la postpandemia" e "Interdisciplinariedad en educación". Y autora del libro Efectos de la ausencia del padre en la singularidad de la infancia.

CONTENIDOS

LO QUE SIGUE
ÚNETE A NUESTRA CONVERSACIÓN

Suscríbete para recibir contenido exclusivo y no perderte ninguna actualización de nuestros columnistas.