Por Víctor Arredondo.
Estos días se ha visto gran polémica en torno al poder legislativo federal, esto debido a que en el cierre del periodo ordinario se pasaron una veintena de iniciativas de ley o de reforma en “fast-track”, es decir, alterando el proceso legislativo normal, de manera que las propuestas fueran votadas y aprobadas sin haber pasado por el debate y aprobación de sus respectivas comisiones. Esto si bien es usado como alternativa cuando las propuestas tienen “línea” (es decir, que son mandadas por el presidente o ya se han puesto de acuerdo antes con la ley), deja entrever la falta de cooperación y buena voluntad por debatir las propuestas y enriquecerlas, sobre todo del bloque dominante, representado en estos momentos por Morena y sus aliados.
Haya como haya sido, las propuestas se aprobaron en la cámara de diputados y pasaron al Senado, dónde la oposición encaro al bloque dominante para negociar una salida a todo esto: estarían de acuerdo en aprobar las propuestas a cambio de que se designen los comisionados faltantes para que pueda sesionar el INAI. Cómo contexto les platico: el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) es el encargado de vigilar que las instituciones públicas o perdonas que reciban recursos públicos transparenten sus gastos y se respete el debido uso de tus datos personales. Gracias al INAI podemos hacer búsqueda de como se usan los recursos públicos en todo el país, y también gracias a el nos vemos enterado de casos de corrupción como el de Oderbrecht, la Estafa Maestra o el reciente desvío de recursos de Segalmex.

Retomando el hilo de la columna, cuando se iba a sesionar en el Senado, Morena voto en contra de aprobar a los comisionados, así que la oposición tomó el pleno del Senado y reventó la sesión, lo que obligo a qué el bloque mayoritario buscara una sede alterna: el patio de la casona de Xicoténcatl. Sin el quórum necesario, sin el debido proceso, y a todas luces de forma tormentosa y vergonzosa, las propuestas de ley se aprobaron en menos de 20 minutos. Sin duda alguna uno de los momentos más vergonzosos para el Senado y el poder legislativo mexicano en general.
Considerando todo el contexto y la información que tenemos a la mano, quiero externar mi rechazo absoluto a lo que sucedió. Ya lo he dicho antes y no he cambiado de opinión al respecto: el proceso legislativo está ahí no por bonito, sino porque es la forma adecuada de hacer leyes adecuadas y que generen el mayor consenso posible. En mi experiencia como diputado juvenil comprendí de mejor forma por qué es necesario todo este proceso, pero a la vez entendí que hay cosas que podrían eficientarse en cuestión de trámites y tiempos, pero esa discusión es para otro día. Quiero hacer énfasis en la necesidad de que haya un debate y discusión profunda de cada una de las propuestas, y de esa forma todos ganamos, pero al grupo en el poder no le interesa ni le interesará negociar, al final de cuentas la política es la lucha por el poder.

Ahora bien, considero más que necesario que se hable del grave problema del INAI y el que esta no pueda sesionar por falta de comisionados, peor que el que esta institución no pueda operar adecuadamente sea culpa de la falta de voluntad política de Morena, comandado por el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. No quiero pensar mal, pero actúan casi casi como si quisieran esconder algo…
Para terminar quiero hacer hincapié en la importancia de que nosotros como sociedad estemos atentos a estas controversias que se generan, y de esa forma exigir a nuestras autoridades aje hagan algo al respecto. La situación ocurrida en el legislativo y con el INAI parece que no está teniendo la atención adecuada, menos cuando estamos en medio de una investigación por el fraude a Segalmex y se está descubriendo otro caso de corrupción que implica a uno de los hijos de López Obrador en una supuesta construcción en dónde iba ser el aeropuerto de Texcoco. Hagamos ruido, pero también actuemos y exijamos.


