Por Victor Manuel Arredondo Vizcarra
El pasado 24 de junio se llevó a cabo una campaña nacional en todas las escuelas acerca de las drogas, en específico, para evitar su consumo y abuso ante la crisis que se está viviendo de la proliferación de estas en los jóvenes, sobre todo del fentanilo, estupefaciente del que se ha hecho más énfasis en la campaña.
Con la aparición de la campaña “Si te drogas, te dañas” se ha hecho mucho énfasis en la asesoría y orientación para que los jóvenes conozcan cuales son las drogas que circulan en el país, que efectos tienen en el organismo y por qué no consumirlas, o bien, saber que hacer o a donde acudir en caso de tener estos efectos o caer en un abuso tanto de ellos como de las personas que los rodean, lo cual considero que es perfecto, pues antes el tema de trataba “con pinzas”, a la par que la violencia por el narcotráfico aumentaba.
Pese a este esfuerzo, considero que mientras se brinda información y concientización sobre el tema, se están dejando de lado dos grandes aspectos: las causas del consumo de drogas y la estigmatización de quienes los consumen, y es de lo que quiero hablar en esta columna.
Empezando por el tema de las causas que llevan al consumo de drogas, quiero empezar con una frase que se hizo popular que dijo el gobernador durante la jornada del 24 de junio: “yo soy gobernador porque nunca me he drogado, si quieren ser gobernador no se droguen, si quieren ser presidente tampoco se droguen”. Esta frase si bien a simple oír no genera mucho ruido, luego deja una reflexión de la falta de sensibilidad de las diferentes realidades de la juventud sinaloense, sobre que no todos estamos expuestos a la misma forma a las drogas o la violencia que orilla a estas.
Hay muchos factores que llevan al consumo de drogas en los jóvenes: problemas familiares, depresión, ansiedad, estrés escolar o laboral, la influencia de otros jóvenes o la simple curiosidad por “lo prohibido”. En Islandia eran conscientes de este grave problema: en los años 90´s casi el 25% de los jóvenes fumaba a diario, 40% se emborrachaba y había una alta proliferación del consumo de drogas, sobre todo de la mariguana, y una de las causas más comunes era la ausencia de los padres en la vida de sus hijos, además de la falta de ocio; para cambiar esto, se implementó un programa ambicioso de inversión para que los jóvenes pasaran más tiempo en las escuelas haciendo actividades recreativas, culturales y deportivas, además de un mayor acompañamiento de los padres de familia.
Hoy en día este plan se convirtió en un programa piloto presente en diversas municipalidades de Europa, apuntalando el éxito que tiene Islandia en el combate al consumo de drogas, ya que tiene el primer puesto en Europa en cuanto a estilo de vida saludable entre los adolescentes. Dicha experiencia prueba que con una adecuada inversión no solo en educación, sino en esparcimiento y actividades deportivas y culturales sanas, se puede alejar a los jóvenes de las drogas y los vicios.
Siguiendo con el tema de la estigmatización de quienes lo consumen, podemos ver que en la campaña de “Si te drogas, te dañas”, se muestra siempre a los drogadictos como personas acabadas, sin futuro, perdidos para siempre y que desde el momento en que consumieron drogas, su vida y se fue a la basura, dando el ejemplo en plan “no quieres ser como ellos”, evadiendo el tema de que la drogadicción es un tema de salud pública.
Portugal pasó por este problema también en los años 90´s, al punto en el que no había familia en el que no hubiera un adicto. Por ello, y ante la falta de resultados por la criminalización y prohibición del consumo de drogas, tomaron decisiones radicales: “despenalizar el consumo de drogas a aquellos que portasen un máximo de 10 dosis de una determinada dosis ilícita” (El País, 2019), pero, además de dicha medida, de acuerdo con la misma nota hubo un cambio de sensibilidad hacia los drogodependientes, pues dejaron de ser tratados como criminales y se les incluyó en el sistema sanitario para atender sus enfermedades, incluso proveyéndoles de material estéril para el consumo de estas (agujas, jeringas, etc). El resultado hoy en día es una baja infección de VIH en los drogadictos, un descenso en la proliferación de la cocaína y heroína, y el descenso de la población carcelaria por consumo de drogas, todo por la aproximación humanista al problema.
En México tenemos las condiciones y las herramientas para tomar cartas en el asunto. Está perfecto que se les dé información a los jóvenes sobre el tema, y que hacer cuando hay un abuso de drogas, pero dado el problema que tenemos ahora mismo en nuestra sociedad, no se puede quedar ahí. Tuve la oportunidad de hablar con algunos jóvenes que acudieron a la jornada de concientización, y estuvieron de acuerdo en que el tema es importante y que es necesario que se les de la información, pero que también es importante atender las causas del problema.
Tenemos años entre debates para la legalización y regulación del consumo de drogas, pero primeramente debemos atender las causas de este problema de salud pública, así como la violencia generada por la proliferación de estas. Debemos educar y concientizar acerca de su efecto en las personas, las familias, los círculos sociales y nuestra comunidad, pero no podemos estigmatizar, ignorar y abandonar a quienes ya están en el problema, mucho menos a quienes son parte del problema. Debemos actuar ya, y pensar en un proyecto a largo plazo con enfoque humanista, con la inclusión de toda la sociedad, que eduque y no prohíba, que haga consciencia y no atemorice.

Referencias:
https://elpais.com/sociedad/2019/05/02/actualidad/1556794358_113193.html (Consultado el 29/06/2023)
https://elpais.com/elpais/2017/10/02/ciencia/1506960239_668613.html?event_log=fa (Consultado el 29/06/2023)
https://nuso.org/articulo/politica-de-drogas-en-america-latina-obstaculos-y-proximos-pasos/ (Consultado el 29/06/2023)

