Por Alfonso Zevada.
En México se dedican en promedio 2,137 horas al año para estar en el trabajo, es de los promedios más altos dentro de los países de la Organización y Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), este dato sugiere que el empleado permanece largas horas en su lugar de trabajo, pero esto no significa que sea más productivo que en los países donde menos tiempo se le dedica al trabajo.
Sabemos que no hay una relación entre el tiempo dedicado al trabajo con la productividad, porque esto depende de otros factores, algunos de ellos pueden ser que la cultura laboral le da valor a la dedicación y el esfuerzo en el trabajo, la presión de cumplir con las metas para demostrar capacidad es motivación para dar resultados.
La cultura del esfuerzo nos indica que primero tenemos que capacitarnos en algunos casos de forma educativa en otros casos de manera empírica, para demostrar nuestras habilidades y conocimientos, pero siempre buscando mejorar nuestra calidad de vida, mi padre me decía que el trabajo dignifica la vida pero que hay que trabajar para vivir no vivir para trabajar.
El presentismo laboral es el resultado de trabajar largas horas en la oficina, se enfoca en la presencia física independientemente de la productividad, no considera el equilibrio entre la vida laboral y la personal, en contraparte la flexibilidad laboral nos da la capacidad de adaptar el horario y el lugar de trabajo para cumplir con las necesidades personales y laborales.
La flexibilidad laboral es una manera moderna y centrada en el empleado que busca mejorar la calidad de vida y la satisfacción laboral, se puede pensar que es incompatible con la cultura del esfuerzo, por centrarse en priorizar el equilibrio para el empleado en gestionar su tiempo de manera autónoma o trabajar de manera remota.

El cumplimiento de los objetivos laborales nos dará los resultados con el enfoque en tener mayor productividad, dejando la idea que tener más horas presenciales nos indique que estamos más comprometidos con nuestro trabajo, el cambio de cultura es algo que ya está pasando en el mundo, si nos comparamos con los países de la OCDE con menos horas laborales que han logrado mayor productividad, en algunos casos son Dinamarca con 1380 horas al año, Noruega 1384 horas al año, Alemania 1386 horas al año, Holanda 1434 y Suecia 1452 por nombrarlos, es porque han adaptado los factores de poner en el centro de la toma de decisiones al empleado, al pensar en el bienestar que logra con el equilibrio.
La jornada laboral en México es de lunes a sábado comúnmente en la mayoría de las empresas, en el mundo la mayoría de los países tiene jornadas de lunes a viernes, será un cambio de cultura que está pasando a nivel mundial en el adaptarse a las practicas también del trabajo con las tecnologías de la información, en las cuales se ha cambiado la forma de comunicarnos, ya sea de manera remota o física en nuestros centros de trabajo.
Con estos datos podemos pensar que es inminente un cambio en nuestra cultura laboral al adaptarnos a lo que está pasando a nivel mundial, con las jornadas laborales al descansar dos días a la semana, al reducir nuestras horas diarias dedicadas al empleo, buscando las alternativas de cumplimiento de los objetivos de manera virtual aprovechando las herramientas digitales.


