Cuando la tecnología cruza la línea de la infancia
En un momento en que la inteligencia artificial (IA) se convierte en aliado y amenaza, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio un paso histórico el 21 de abril al declarar constitucional proteger el derecho de niñas, niños y adolescentes a vivir sin violencia ejercida mediante IA. Con esta sentencia, el Máximo Tribunal validó la reforma de febrero de 2024 al artículo 9, fracción III, inciso c, de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Zacatecas, y sentó un precedente para legislar en un terreno aún inexplorado: la violencia tecnológica.
“La IA presenta riesgos específicos y potencialmente graves: puede generar deepfakes de explotación sexual infantil y manipular a menores para engañarlos y victimizaros”, advirtió la ministra ponente Margarita Ríos Farjat.
La infancia en línea: ¿navegando sin salvavidas?
Más de la mitad de los niños de 6 a 11 años usan internet, y en los adolescentes esa cifra supera el 90%. Este alto grado de exposición virtual multiplica las ventanas de ataque: desde la difusión de contenido sexual no consentido hasta el engaño de menores con falsedades hiperrealistas. Frente a este panorama, la SCJN consideró que no era necesario un glosario técnico riguroso en la ley de Zacatecas, sino un marco flexible que pueda adaptarse a la evolución acelerada de la tecnología.

Más allá de Zacatecas: reforzando el castigo
En febrero de 2025, la misma Corte validó otra disposición, ahora en el Código Penal de Sinaloa, que sanciona con hasta seis años de prisión el uso de IA para crear o difundir imágenes sexuales sin consentimiento. Allí, la IA se define como “aplicaciones o programas que analizan y modifican automáticamente fotografías, audios o videos”, una descripción suficientemente amplia para cubrir futuros desarrollos tecnológicos.
Un vacío que pesa en los tribunales
El caso de Diego ‘N’, absuelto en la Ciudad de México tras alterar y vender más de 166 000 fotos y 12 000 videos de compañeras del IPN, evidenció la urgencia de marcos claros. Aunque la Ley Olimpia podría haber servido para sancionar la difusión de material íntimo, la ausencia de una norma específica sobre IA dejó impune la manipulación masiva de imágenes.
Mirada global: regulaciones en marcha
La Unión Europea aprobó en 2024 la AI Act, el primer marco jurídico uniforme para la IA, categorizando aplicaciones por riesgo y estableciendo obligaciones de supervisión y remediación. En Estados Unidos, la Orden Ejecutiva 14110 de octubre de 2023 fija directrices para un “desarrollo seguro, protegido y confiable” de la IA, obligando a agencias federales a designar oficiales de IA y promover estándares de transparencia. La ONU, a su vez, subraya la necesidad de un enfoque global para garantizar que los beneficios de la IA no queden relegados a unos pocos actores poderosos.
Un llamado desde la realidad mexicana
Estos desarrollos nos muestran el camino, pero cada día que pasa sin una ley federal en materia de IA y violencia deja a niñas y niños desprotegidos. La SCJN ha abierto la puerta; ahora corresponde al Congreso dar el paso de crear un marco nacional que defina claramente qué es la violencia digital, establezca sanciones efectivas y articule políticas de prevención y educación digital.
La innovación no puede estar reñida con la seguridad y los derechos humanos. Proteger a las nuevas generaciones exige voluntad política y conciencia de que, tras cada pantalla, hay vidas que debemos preservar. La regulación de la IA y la violencia no es una opción, es un deber ineludible.

