Por Alejandro de la Cruz.
El beneficio de la verdad siempre traerá mayor satisfacción que el amargo sabor de la mentira.
Contrariamente a lo que la lógica del más curioso niño pudiera explicar, los seres humanos con ya terracería recorrida, es decir los adultos comunes, nos esmeramos a sobremanera en nuestra convivencia social, para mentir sobre cada uno de los asuntos que teneos frente a nosotros, pero la mayor mentira es la que nos decimos a nosotros mismos. Y es la peor de todas.
Cada mentira es una deuda con la verdad. Sin entrar en detalles sobre cuanta variedad de mentiras existe, dejemos bien claro que no hay mayor satisfacción para el espíritu que una vida de dicha y verdad, esto evita que la mente caiga en contradicciones al querer explicar algo sin perderse entre laberintos verbales inexistentes. También facilita cada vez más el proceso de interacción con nuestros hermanos humanos, pues al estar nuestra conciencia limpia, confiamos en los demás como los demás está confiando en nosotros. Abordamos el tema de la confianza porque es vital, cualquier utopía social escrita por autor de x época, nos ayudara a ver que los pilares de las civilizaciones perfectas están en la sana convivencia que los habitantes de estas desarrollan, pues más allá de la ley o pactos de no agresión, siempre lo mejor para confiar será el hecho de que yo puedo vivir tranquilo pues no hiero a nadie y por consiguiente nadie me hiere a mí.

Llegue a odiar usar otro idioma que no fuese el español mexicano, pero conforme he leído y aprendido más, me doy cuenta de que a veces hay palabras que se entienden mejor dicha en otras jergas o con otra estructura lingüística.
Dicho esto, poneos atención: hay una gran liberación personal en dejar de mentiros a vosotros mismos y afrontar la realidad ya mismo, lo más pronto posible, si los admiradores de matrix quieren concebirlo como despertar de un letargo profundo, quien soy yo para despreciar sus intenciones, háganlo. Total, la finalidad es la misma, despertar del mal sueño de lo que la mala práctica de mentir le ha hecho a nuestra sociedad completa.
Deciros la verdad, primero tú mismo y luego a todo el mundo, cuenta tu verdad. Pero antes de seguir incentivando a que reveles tu rostro ante el mundo, es importante señalarle a todos los lectores un par de cosas;
Esto no es una competencia de quien ha sido más puro o menos perfecto, en el sistema de opresión y mentira que hemos creado todos somos víctimas latentes y hermanos que deben colaborar para avanzar y salir todos de lo más siniestro que nuestra mente maquiavélica humana ha logrado labrar. Nadie debe emitir juicio fulminante o ponerse en grado de peor o mejor contra sus semejantes, pues esas prácticas están estrechamente ligadas con el ego, la vanidad y la soberbia.
Definitivamente, lo que ayuda a ver esta situación de los colores en los que es más sano mirarlos, es imaginarnos a todos como un colectivo pegado, un entendimiento de que la sociedad funciona como un gran reloj suizo, y si no queremos efectos mariposa1,todos debemos asumirnos como parte de un todo, un todo mejorable, como efecto mariposa, dejo de mentirme yo, les dejo de mentir a los demás.
1 se dice que el aleteo de una mariposa en África repercute en una acción hasta china.

