¿Nuestra política exterior debería cambiar?

Por Victor Arredondo.

El final de año vio como el servicio exterior y la diplomacia mexicana fueron protagonistas, y no de la mejor manera: el gobierno peruano decidió expulsar al embajador mexicano por “repetitivas injerencias a nuestro gobierno“, haciendo referencia a las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador a favor de Pedro Castillo, expresidente del Peru que fuera destituido tras intentar un golpe de Estado, además de darle asilo político a su familia y aceptar una solicitud del propio expresidente que no fue llevada a cabo.

Canal de whatsapp Politikmnte

Y debido a estas acciones han habido distintas opiniones al respecto: si hicimos mal o no en darle asilo político a la familia de Pedro Castillo, si las declaraciones del presidente estuvieron mal, que si la Doctrina Estrada se ha roto, si necesitamos una nueva dirección en nuestra política exterior. Está columna va hacia esas cuestiones.

Primero que nada hay que entender que el actuar de nuestra política exterior está establecida en la Doctrina Estrada, el cual establece, entre otras cosas, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención en asuntos internos de otros países. Esta política exterior fue implementada posterior a la Revolución Mexicana como respuesta a las intervenciones extranjeras que se hicieron durante este periodo, como una forma de protegerse y aislarse de conflictos internacionales.

Esta política se ha seguido a través de los años sin importar la corriente o color político, reafirmando la neutralidad del país y limitándose a abogar por una solución pacífica, por ello a varios nos tomó por sorpresa que el presidente morenista hiciera declaraciones en favor del expresidente peruano, ya que con esto rompió la neutralidad diplomática del pais, y si bien la ruptura de relaciones diplomáticas entre México y Perú fue sorpresiva, la encuentro justificada por parte del gobierno peruano.

Ahora bien, ¿el dar asilo político es una forma de injerencia política en otro país? No. El darle refugio a una persona que es perseguida en su país no debería suponer una injerencia en los asuntos internos de otro país, ya que este normalmente es buscado por las personas hacia los países receptores. México ha hecho de esta una práctica recurrente a lo largo del siglo XX con figuras tanto de izquierda como de derecha, así como activistas perseguidos. Cómo ejemplos tenemos a Rigoberta Menchú, Evo Morales, Leon Trotsky, los refugiados republicanos españoles, la familia de Salvador Allende, etc.

Ahora bien, si bien nuestra política exterior es neutral, no significa que sea aislacionista: México ha podido dirigir esfuerzos proyectos regionales en Latinoamérica para la cooperación y desarrollo, y es bien sabido de nuestra buena voluntad para resolver conflictos tanto regionales como internacionales, sin entrar en injerencias políticas. Así también nuestra política exterior ha sido ejemplo para muchos países que desean una actividad discreta pero no nula.

Para concluir, no considero necesario cambiar nuestra política exterior, si bien no es perfecta, nos ha ahorrado muchos problemas debido a nuestra neutralidad, el cual no le es problema al status quo de la comunidad internacional, y además no nos quita la posibilidad de reclamar ante la comunidad internacional por cualquier injusticia internacional, cómo los líderes regionales que solíamos y debemos ser.

La política exterior mexicana y su Servicio Exterior ha sido un ejemplo para el mundo de que se puede hacer un gran trabajo en temas de cooperación internacional sin tomar bandos, además de que ha sido pragmático ante los distintos gobiernos que ha encabezado nuestro país, no solamente por ser constitucional, sino por ser algo que nos distingue y nos protege ante injerencias de otros países desde la Revolución Mexicana. Los que queremos aspirar a entrar a ello tenemos que defenderla a capa y espada, y esforzarnos por poner el nombre de México en lo alto.

Vox Populi
Columnista

CONTENIDOS

LO QUE SIGUE
ÚNETE A NUESTRA CONVERSACIÓN

Suscríbete para recibir contenido exclusivo y no perderte ninguna actualización de nuestros columnistas.